Únete al equipo paranormal más mítico de los años 80 en esta buena producción que destaca por su originalidad.
Hasta cuatro jugadores pueden participar online en partidas jugando juntos en seis modos de juego diferentes, a lo largo de cuatro campañas de tres niveles. Cada modo de juego tiene sus peculiaridades. En Containment tenemos que atrapar cuantos más fantasmas mejor, en Survival hay que sobrevivir el mayor tiempo posible, en Destrucción hay que acabar con unas reliquias; en Slime Dunk hay que competir por atrapar a Slime (el moco verde) más veces; en Protección tenemos que proteger varios equipos de los fantasmas, y finalmente en Thief hay que evitar que los fantasmas roben unos objetos. En todos estos modos ganaremos dinero, que nos irán haciendo progresar en varios rangos, como si fuese un juego tipo Call of Duty. Además, se guardarán estadísticas, como el número de fantasmas atrapado. No es un modo multijugador que pueda competir conlos grandes juegos, pero resulta un añadido entretenido y muy de agradecer.

A nivel gráfico Cazafantasmas es donde menos despunta, especialmente si se compara con los últimos lanzamientos de PlayStation 3, como inFamous o Prototype, de un género parecido. No se mueve mal en absoluto, y el modelado de las caras de los actores, así como su animación, está bastante bien y logra ser cómico, pero a nivel de diseño de escenarios, texturas y demás palidece frente a otros juegos actuales. El efecto del rayo es muy vistoso, y casi igual que el de las películas, pero cuando afecta al escenario, lo hace de una manera muy genérica. No es un mal apartado en absoluto, pero queda lejos de los mayores exponentes en la nueva generación; se nota que está hecho con varias plataformas en mente, entre ellas PS2 y Wii.
El apartado sonoro destaca por la clásica melodía de cazafantasmas, presente en los menús y otras partes del juego, mientras que el resto cuenta con una banda sonora muy acertada, con temas de las películas junto a otros nuevos, que ambienta bien la acción al cambiar dinámicamente, aunque en ocasiones puede hacerse repetitiva. El sonido FX está bien, mientras que las voces, que llegan en inglés, son las de los actores reales, incluyendo Alyssa Milano (la nueva "chica Cazafantamas"). Si sabes inglés, son tremendamente graciosas; si no, siempre quedan los subtítulos.
El gran problema de Cazafantasmas a nivel jugable radica en el control. Los desarrolladores han intentado adaptar las diferentes mecánicas al mando de PlayStation 3, pero a veces nos encontraremos con que es complicado disparar y moverse, apuntar y esquivar, debido a la disposición de los botones. Al controlar el rayo con los botones superiores, y la orientación de él con el stick analógico derecho, para esquivar tendremos que mover el pulgar del stick al botón círculo, un movimiento no muy natural y que a veces no llegará a tiempo para esquivar los ataques enemigos. Del mismo modo, para usar algunos poderes especiales tenemos que pulsar una de las direcciones de la cruceta, teniendo que desviar el pulgar del stick izquierdo, el que se usa para moverse. Esta disposición de botones (aunque honestamente no se nos ocurre una alternativa viable) a veces da problemas, y hará que recibamos más golpes de los merecidos a la hora de enfrentarnos a los fantasmas.

Cazafantamas es un buen juego, algo lejos de los grandes de acción en tercera persona en lo jugable y, sobre todo, en lo visual, pero tiene dos grandes bazas que lo hacen único, la enorme originalidad de su planteamiento y la ambientación: la sensación de estar protagonizando una película de los Cazafantasmas, de interactuar, aprender y seguir el camino de un mito ochentero como son. Si desde tu niñez miras de reojo al muñeco de Michelín, y nunca te has atrevido a dar la espalda al retrato de un tirano de Moldavia, no puedes dejar escapar este juego. Si no eres tan fan de los Cazafantasmas, por su originalidad al menos merece un alquiler.