PEGI +12
PlayStation 3Compra Fuel Overdose en FNAC
Lanzamiento: · Género: Acción / Velocidad
También en: PC
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: I-Friqiya
Producción:
Distribución: PlayStation Network
Precio: 11,99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: hasta 8 jugadores
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Fuel Overdose para PlayStation 3

Insuficientes votos para figurar en los rankings.
ANÁLISIS

Análisis de Fuel Overdose para PlayStation 3

Ramón Varela · 22/12/2012
Velocidad y acción postapocalíptica con sabor clásico para la distribución digital.
GRÁFICOS
-
SONIDO
-
TOTAL
7
DIVERSIÓN
-
JUGABILIDAD
-
Versión PS3. También disponible en Ordenador.


No se puede decir que en cuanto a modos para un jugador ande corto. A la historia se suman las carreras libres, un campeonato compuesto por cinco pruebas y una buena ración de desafíos que consisten en cumplir un objetivo concreto con unas normas específicas: acabar primero sin utilizar armas, contrarreloj, alcanzar una puntuación determinada y similares. Hay bastante contenido bloqueado, como circuitos o coches, así que llevará unas horas dar un repaso a los aspectos más importantes, especialmente si pretendes terminar el argumento con todos los pilotos. Cansados de tantos juegos con todo el contenido disponible desde el primer minuto, es una alegría ver que Fuel Overdose te exija poner algo de tu parte para sacar todo el potencial del título.

Lo que está claro es que teniendo vehículos y acción, el modo principal será el multijugador, porque nada puede igualar la competitividad y los piques contra oponentes que se enfadan de verdad y son más agresivos. Podemos crear las partidas con diversas configuraciones, ya sean con todas las características o centradas únicamente en la carrera –desactivando armas-, así como opciones intermedias. La competición soporta hasta ocho jugadores, pero lamentablemente no hay multijugador local, que este tipo de juegos lo pide a gritos.

Los gráficos de Fuel Overdose no dan la talla para los sistemas en los que se lanza, PlayStation 3 y PC. Son entornos casi vacíos, con poca variedad durante el recorrido y lo peor es que no corre con la fluidez deseable. En su lugar, al menos en consola, los tirones en la tasa de imágenes por segundo son habituales y no únicamente cuando tenemos a un puñado de vehículos en pantalla. Esta es una de las ocasiones en las que no se trata de ser puristas ni muy selectos con el apartado técnico: los gráficos entorpecen a la diversión. Y lo hacen porque no se siente comodidad, es más difícil localizar los obstáculos del camino o reaccionar ante imprevistos.

Aunque no existen muchos países para ambientar, se ha buscado climas diferentes para ofrecer ciudades, desiertos, nieve, tormentas y carreras nocturnas. Esa es la parte positiva, la negativa es su cuestionable estilo artístico, que a ratos busca ser colorido –además superpone las ilustraciones de los pilotos cuando realizan ataques especiales- mientras recarga las texturas en exceso, como queriendo ser realista. Se trata de un concepto muy subjetivo, pero no nos parece demasiado coherente en la parte artística. Igualmente hay mucho contraste según los circuitos elegidos a todos los niveles: tanto en dificultad por su diseño como por el trabajo invertido en ellos.

La música rock ameniza las partidas y da el tono que esperamos a un torneo agresivo. Sin embargo, si quieres disfrutar de ella deberás bajar la categoría de sonidos porque el rechinar de los neumáticos, explosiones y ambiente se superpone con facilidad. No hay voces.

Conclusiones

Si eres aficionado a este tipo de híbridos entre acción y velocidad, lo nuevo de I-Friqiya es una buena opción. Fuel Overdose es un sincero homenaje a todo un subgénero de la conducción armada realizado por un equipo pequeño y modesto. Tiene virtudes muy claras: es entretenido, frenético, caótico y engancha cuanto más lo juegas, incluso en solitario le sacarás partido. Pero tiene limitaciones claras en valores de producción, principalmente los técnicos, y otros de estudio que paga la novatada. Son buenas ideas con una ejecución irregular.