El circo de la Fórmula 1 da el salto a PlayStation 3 con un renovado apartado gráfico pero con las licencias de la temporada pasada.
Un espectáculo audiovisual
Como comentábamos al inicio de este análisis,
Formula One: Championship Edition ofrece como principal novedad un apartado técnico mejorado por completo, convirtiéndose en uno de los títulos más impactantes de PlayStation 3 en sus primeros meses de vida (días en Europa). En líneas generales, el motor gráfico se muestra sólido, con unos entornos notablemente detallados y muy fieles a los circuitos de verdad; con un modelado en los monoplazas sobresaliente, contando además con unas texturas de una altísima factura técnica, y unos reflejos en tiempo real que sin duda nos dejarán con la boca abierta. También, la climatología resulta de lo más realista, encontrándonos con días soleados que nos permitirán disfrutar de las carreras con un gran colorido, y otros en los que la lluvia salpicará sin cesar la pantalla, creando un efecto de lo más espectacular (los charcos en la pista, el agua que los monoplazas levantarán a su paso por el circuito, etc.). Además, cuando disfrutemos de carreras en los atardeceres, deberemos sufrir la cegadora luz del sol que se encontrará en el horizonte, lo que de nuevo vuelve a resaltar el magnífico trabajo llevado a cabo por
Studio Liverpool en materia gráfica.

También, pese a que el motor gráfico se mueve a 30 fotogramas por segundo constantes, la sólida la tasa de fotogramas, y el magnífico trabajo llevado a cabo a la hora de representar la sensación de velocidad (pasar a toda velocidad por las calles de Monaco o el circuito de Australia no tiene precio), convierten, como decíamos, a este nuevo
Formula One en uno de los títulos más impresionantes de PlayStation 3. Pero no sólo de gráficos vive el juego, ya que también sonoramente se trata de un título notable. Y es que a los realistas efectos sonoros para representar el rugir de los motores (con la posibilidad de disfrutar de un buen sistema de sonido 5.1), debemos añadir los comentarios de Antonio Lobato y Gonzalo Serrano, que volverán a amenizar nuestras partidas en cada carrera. Sin embargo, en este caso vuelve a destacar la reiteración en sus comentarios, con frases que escucharemos tantas veces que llegarán a resultar incluso molestas. Por último, también la inteligencia artificial ha sufrido ligeras modificaciones, mostrándosenos en esta ocasión unos rivales más inteligentes, ya que intentarán cerrar nuestras adelantamientos, y no dudarán en tapar cualquier hueco que nosotros podamos usar para sobrepasarles. Sin embargo, en este caso, todo depende del nivel de dificultad escogido por el usuario.
En conclusión,
Formula One: Championship Edition se trata de un buen juego de conducción basado en una competición que cada vez cuenta con más seguidores en nuestro país. El principal problema con el que nos encontramos es la falta de ambición por parte de
Studio Liverpool la hora de dar un paso adelante en la serie, ya que el juego sigue sin evolucionar ni un ápice en ninguno de sus aspectos, salvo en el apartado técnico. Sin duda, los seguidores de la saga que ya disfrutaron de los capítulos anteriores encontrarán apasionante esta versión del juego para PlayStation 3, pero el resto de jugadores, y en especial los aficionados a la simulación, deberán decidir si se hacen con un juego que cuenta con los datos de pilotos y circuitos del año pasado (algo que para muchos puede no ser importante), y que además sigue siendo idéntico a lo visto hasta la fecha.

La inclusión de la modalidad de juego online, y el nuevo sistema de control mediante el sistema de inclinación de SixAxis, son una buena muestra de que los avances son posibles en la serie; pero el estancamiento al que han llegado los desarrolladores de la saga puede llegar a cansar a los propios usuarios, que rápidamente pueden cansarse de las opciones de juego que se ofrecen (en este caso el juego online puede alargar notablemente su vida, pero sin él, todo dependerá del empeño que el jugador le ponga a las carreras). En definitiva, estamos ante un muy buen juego de carreras que debería evolucionar más con cada nueva entrega, pero que parece no lo hará salvo en los aspectos referidos al apartado técnico.