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A nivel gráfico Ferrari Challenge cumple sin más, y es quizás ese su mayor defecto. Actualmente existen buenas alternativas en el mercado que exprimen la potencia de la generación de consolas en todos los apartados técnicos, y el juego que nos centra destaca en pocos detalles, entre ellos el modelado de los vehículos. No es necesario realizar un potente motor tanto en resolución,
frame rate o iluminación como el de Polyphony para su serie Gran Turismo o Criterion para Burnout, ya que una desarrolladora que no aspire a 60 imágenes por segundo puede beneficiarse de detalles extra o filtros visuales (como ha demostrado GRID), pero es ahí donde la obra de System 3 no consigue destacar. Las texturas son de buena calidad, pero la iluminación y el colorido escogidos más que realista da un tono apagado, otoñal. Esto tampoco oculta en buena medida los aciertos del título, como son la recreación de los Ferrari y el efecto de la lluvia, que encharca todo el asfalto y que en la vista interior de los bólidos (poco práctica debido a que muestra escasa visibilidad) muestra las gotas sobre el cristal, también visibles en las repeticiones sobre la carrocería.

Otro elemento a citar son
los circuitos, desde Monza a Infinity, todos son fieles recreaciones a los reales. La ausencia de recorridos urbanos (al menos por el momento, ya que se prometen nuevos trazados por medio de descargas) resta espectacularidad, pero esto asegura que las pruebas se realizan con vehículos, contrincantes y escenarios de los torneos oficiales. Visualmente no son demasiado variados y eso complica localizar referencias en su recorrido durante las primeras horas de juego, pero permiten partidas de 16 competidores simultáneos, una cifra respetable.
La ambientación aúna una banda sonora en la línea de lo esperado, música rock, alternativa y algún toque electrónico, todas a un buen nivel a pesar de no contar con el peso de licencias famosas y de renombre de otros juegos de conducción. El sonido de motores y griterío de gradas es bueno, aunque falta alto de contundencia en choques o ruido de neumáticos. Una buena idea es la posibilidad de acceder al menú de opciones durante la carrera, lo que permite modificar el sonido (efectos, volumen de música) o del contraste de la imagen, de forma que el jugador puede alternar entre sonido de motores puro y duro o dar prioridad a las canciones, todo durante el transcurso de la carrera.

ConclusionesSystem 3 ha prometido ampliaciones en forma de descargas para dar aún más vida a Ferrari Challenge, que ya de por sí se muestra como una sólida opción para quienes busquen algo más que velocidad desenfrenada arcade o el breve aperitivo que es Gran Turismo 5 Prologue. Aunque está un pequeño paso por detrás de las sagas más veteranas, actualmente no existen demasiadas alternativas de la simulación realista en consola, y es ahí donde este título encuentra su hueco. Pasando por alto que la variedad de vehículos no sea su fuerte (todos Ferrari), los perfeccionistas de la conducción sabrán apreciar lo que este bólido rojo esconde bajo su capó: diversión y realismo a partes iguales.