PEGI +3
PlayStation 3Compra Burnout Paradise en FNAC
Lanzamiento: · Género: Velocidad
También en: X360
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Criterion
Producción:
Distribución: Electronic Arts
Precio: 69.95 €
Jugadores: 1-Online
Formato: 1 DVD
Textos: Español
Voces: Español
Online: Hasta 8 jugadores
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Burnout Paradise para PlayStation 3

ANÁLISIS

Análisis de Burnout Paradise para PlayStation 3

Pablo Grandío · 7/2/2008
Burnout vuelve por la puerta grande en su primera entrega completamente hecha para la nueva generación.
GRÁFICOS
9
SONIDO
9.5
TOTAL
9.1
DIVERSIÓN
9
JUGABILIDAD
9
Versión PS3. También disponible en Xbox 360.

Cuando Burnout apareció en el año 2001, precedido de una ligera expectación por lo bien que algunas revistas habían hablado de él, se demostró que había espacio para mejora e innovación dentro de los juegos arcade de carreras. Con una jugabilidad poco exigente en lo que a la conducción se refería, el verdadero reto de Burnout era evitar el tráfico aunque, si chocábamos, se nos compensaba con una fantástica secuencia de colisión de una espectacularidad nunca vista. Las sucesivas secuelas fueron disminuyendo la exigencia del tráfico y haciendo hincapié en la competición de los rivales, introduciendo la idea del "Takedown", echar al rival de la carretera de todas las formas posibles.

Tras Takedown, el más aclamado, y el no tanto Revenge, llega esta primera entrega de nueva generación de la saga Burnout. Burnout Paradise tiene lugar por primera vez en un mundo abierto, no limitado a circuitos, sino con una ciudad entera a nuestra disposición. Las soleadas calles de Paradise City se nos muestran en todo su esplendor acompañadas de la mítica canción de Guns ‘n’ Roses, presente en el juego cortesía de los poderosos medios de Electronic Arts. Ésta y otras canciones conocidas forman la banda sonora de un juego que destaca tanto por su espectacularidad gráfica como por su inteligente diseño, del que ya os dimos algunas pinceladas en nuestras impresiones, publicadas hace unas semanas.

Anuncio para televisión del juego de velocidad y accidentes.
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HD

El diseño de Paradise City es completamente abierto, pero no solo eso. El muy experimentado equipo de Criterion Games ha optado por prescindir de cualquier tipo de interfaz para las carreras y similares, ni siquiera para el juego online, por lo que todo está integrado en el juego, y es muy difícil dejar de jugar. Las carreras no están en forma de menú, sino que cada cruce de calles de Paradise City, cada semáforo, es la puerta hacia una carrera o evento que comenzará allí mismo. Además de eso, todos los eventos están abiertos desde el principio –salvo los limitados a un coche en concreto.

Esta organización del juego convierte a Burnout Paradise en un juego muy adictivo. No hay un lugar en concreto a donde ir, pero hay carreras por todas partes, lo que hace que sea muy difícil dejar de jugar. Pongamos que tenemos ganas de cambiar de coche y nos disponemos a ir al vertedero, indicado en el mapa. De camino, es posible que nos distraigamos con unas cuantas carreras; y da igual, porque son realmente divertidas, variadas y hay infinidad de ellas, además de que no hay ni fáciles ni difíciles, sino que van avanzando en dificultad gradualmente.

La progresión por el juego no se basa entonces en torneos ni competiciones, sino en ganar carreras y pruebas. A medida que lo hagamos, iremos ascendiendo en los "carnés de Paradise City", obteniendo acceso a nuevos coches y modalidades. Por supuesto, en las primeras etapas será fácil subir de categoría, pero poco a poco habrá que ganar más carreras para conseguirlo. Las carreras son siempre lineales, de un punto de la ciudad a uno de los ocho que son puntos de llegada "oficiales". También hay eventos clásicos de Burnout, como la "Furia al Volante", en el que tendremos que hacer una serie de Takedowns en un periodo de tiempo limitado, o hasta que choquemos el suficiente número de veces para que nuestro coche quede destrozado. Esto último es una tónica de todas las pruebas, pero podremos evitarlo pasando por un taller de reparación, simplemente por debajo de su zona de entrada, sin dejar de correr. Nuestro coche quedará reparado automáticamente, y lo mismo ocurre cuando queremos cambiar de color, o al pasar una gasolinera, que llena al máximo nuestra barra de turbo.