Edward Carnby intenta redimirse en PlayStation 3 con una versión del reciente Near Death Investigation.
En definitiva, Inferno es una versión que reduce algunos de los fallos que nunca debieron estar presentes en el original, pero tampoco es una revolución. Algunos de los
bugs continúan existiendo y ya en los primeros minutos de juego podemos "entrar" en un edificio (atravesando una pared) mientras nos descolgamos de un cable, una situación que inevitablemente nos lleva a cargar la partida.
El juego mezcla diversas situaciones intentando imitar lo que sería una película o serie, en la que debemos resolver pequeños puzzles (quizás simplemente romper una puerta a base de golpes o con gasolina), después alguna situación de plataformas (pequeños saltos o caminar cerca de un abismo), combates y secciones de disparos en primera persona, para pasar a fases de conducción. Da un resultado extraño que no gustará a la mayoría de seguidores del género, y que no encaja bien en la definición más clásica de
survival horror ni llega a ser un título destacado de acción, culpa de un control imperfecto.
Gráficamente en un primer vistazo podemos sentir estar frente a una superproducción. Algunos temas de la banda sonora, efectos como la quiebra de paredes y unos modelados aceptables son buenas cartas de presentación. Pero aún así, incluso en este apartado encontramos detalles que demuestran las prisas del lanzamiento, y que no han sido corregidos en esta última versión. En el lado positivo, encontramos buenas físicas y destrucción de objetos, pero por el contrario,
el motor gráfico da constante sensación de estar forzado, es poco fluido y en algunos momentos sufre de falta de sincronización vertical (los cortes de imagen en pantalla). Algunos de estos fallos pueden pasarse por alto en los escenarios más amplios de la ciudad al aire libre, pero siguen presentes incluso en pequeñas habitaciones, no es algo puntual. No resulta positiva tampoco la oscuridad extrema de algunos lugares, en los que la linterna apenas alumbra y cuesta ver el camino, no ya sólo encontrar ítems de ayuda u objetos para avanzar.
Las secuencias generadas por el motor muestran luces y sombras, pues por una parte algunas situaciones están creadas para sorprender, y lo consiguen (a pesar de usar cámaras y trucos bastante típicos) pero las animaciones son casi tan rígidas como las que muestra Carnby durante todo el juego. Las caras apenas muestran gestos o emociones, muy asépticas ante cualquier situación, aún frente a algo extremadamente desagradable como encontrarse con un hombre de cara cuarteada hablando de un misterioso poder y el fin del mundo. El doblaje no destaca demasiado, los actores no parecen estar realmente en la situación, dan sensación de leer un texto como otro cualquiera, aunque también es cierto que el mero hecho de incluir voces en nuestro idioma, a diferencia de la mayoría de otros
survival horror, ya es un punto a tener en cuenta.
Conclusiones
El tiempo extra de desarrollo mejora pero muy levemente el concepto original. Con poco valor para una segunda partida y una gran competencia actual en PlayStation 3 (
Siren, (
Dead Space, y los próximos lanzamientos de (
Resident Evil y
Silent Hill) deja el listón muy alto. Alone in the Dark ofrece algunos momentos con buena ambientación, algunos puzzles ingeniosos en torno al fuego, pero también fallos importantes en el control.
Dispone ya de sistema de trofeos, los cuales la mayoría son bastante simples, pero quizás suponga un incentivo para algunos jugadores.
Alone in the Dark con esta nueva entrega sigue sin suponer el retorno definitivo de la saga a la primera línea del género, aunque no todo es malo ni desaprovechable. Una posible nueva entrega podría corregir problemas de fondo que esta versión para PlayStation 3 no ha conseguido erradicar del todo.