En medio de juegos que pretenden recrear con la mayor fidelidad posible los combates del manga, llega este relativamente sencillo arcade de lucha uno contra uno para alegrar el verano a los fans de Toriyama.
El juego incluye 18 personajes, doce de ellos de la versión arcade (Songoku, Vegeta, Piccolo, Krilín, Freeza, Célula, Trunks, Songohan, C-16, C-17, C-18 y Chichí) y otros seis nuevos incluidos en esta adaptación a consola (Majin Boo, Majin Vegeta, Songohan adulto, Videl, Mecha Freeza y Piccolo Diablo). Cada personaje tiene unas estadísticas de ataque, acción, ki y llave, que determina sus puntos fuertes. Por ejemplo, Vegeta es muy bueno con los ataques de ki –puede lanzar varias bolas de energía consecutivamente-, mientras que Piccolo lo tiene mucho más fácil para agarrar al rival al poder alargar sus brazos. Esto hace que los luchadores, aún compartiendo básicamente los mismos comandos especiales –es decir, la forma de ejecutarlos-, sean muy diferentes a la hora de luchar.

Siendo una conversión de una recreativa es de esperar que no sea demasiado prolífico en modos de juego, y lamentablemente así es. El modo de juego arcade nos somete a una serie de pruebas contra varios contrincantes hasta enfrentarnos a Célula en el torneo privado de éste, creciendo los rivales en habilidad. En este sentido el juego mide el poder de cada adversario (la fuerza de sus ataques, la solidez de su defensa) con las clásicas unidades de fuerza del comic, y con una serie de iconos que representan habilidades especiales. De este modo en el Arcade podremos ir comprobando cómo cada uno de nuestros rivales es más fuerte que el anterior, y tiene un creciente número de iconos especiales. Para lograr nosotros un personaje evolucionado, tendremos que crearlo en el apartado Personalizar, y luego hacerlo crecer en el modo Z Survival.
Este modo Z Survival nos permite escoger una "tarjeta de personaje", al estilo de juegos de lucha como Virtua Fighter, e ir haciendo que mejore según vayamos ganando combate. El modo funciona como un Survival, haciendo frente cada vez a enemigos más fuerte y por lo tanto obteniendo cada vez más experiencia, y a veces una bola de Dragón con la que más tarde podremos invocar a Shenron (cuando tengamos las siete). Tras cada combate se nos irá llenando una barra de experiencia, y creciendo nuestras unidades de fuerza, hasta que perdamos y volvamos a la pantalla de personalizar para usar la experiencia obtenida para lograr nuevas habilidades –si es posible. Este modo no es ni mucho menos tan complejo como el Mundo Dragón de los Budokai, pero ofrecer cierta diversión, aunque es una lástima que los luchadores carezcan de una inteligencia artificial compleja y personalizable, al estilo de los Virtua Fighter.
A nivel gráfico Super Dragon Ball Z luce bien aunque está lejos del nivel de detalle y calidad ofrecido por el último Budokai Tenkaichi. Los gráficos usan una técnica Cel Shading de trazo algo grueso que camufla en parte la baja poligonización de los personajes y el escenario. Sin embargo, el juego se mueve con fluidez y algunos efectos especiales de las explosiones y las ondas están muy bien conseguidos. La música contiene una variedad de temas bastante acertados y pegadizos, algunos de ellos ya conocidos, con los efectos de sonido clásicos y las voces originales en japonés, que se agradecen.

Super Dragon Ball Z es un buen juego de lucha, una adquisición interesante para los fans de Dragon Ball que estén un poco cansados de los Budokai y su estilo y quieran un juego de lucha más sencillo, accesible y rápido protagonizado por sus personajes favoritos. No muy avanzado técnicamente, es en el apartado jugable donde reside su mayor virtud, con un sistema de lucha variado y equilibrado, mucho más dinámico y con mayor profundidad que el de los últimos juegos de Dragon Ball. Recomendado para los que adoren las ondas vitales y no puedan esperar al próximo Tenkaichi.