Vuelven las 108 estrellas del destino en una trama épica donde nada es lo que parece.
La diferencia con otros juegos, demasiado engarzados en guiones forzados, es notoria, y dice mucho a favor de Konami. Aparte, todo este mundo parece tener una mitología, historia y desarrollo muy trabajados, donde el hilo común de la saga Suikoden se va descubriendo poco a poco gracias a algunos personajes (especialmente Georg, un espadachín taciturno que muchos recordarán de anteriores entregas) y sus relaciones. Esto se debe a que los personajes no son "tópicos", y responden a unas motivaciones internas que les dan un relieve excepcional.

La búsqueda de 108 aliados
Todos estos personajes son las 108 estrellas del destino, trama central del juego y que aporta un reto externo al argumento principal. Eje fundamental de toda la saga, en Suikoden V son un poco más difíciles de reclutar al tener muchos momentos de "lapso temporal".
Esto es, secuencias de asaltos o momentos críticos en la trama. En estas situaciones aparecerán personajes difíciles de reclutar, y que finalizada la sub-trama desaparecerán por completo del desarrollo. Esto exige grabar con mucho tino y explorar todas las ciudades con cuidado, puesto que podríamos perder algún poderoso aliado. Entre estos personajes hay muchas caras conocidas, protagonistas o secundarios de capítulos anteriores. Puesto que Suikoden V se ubica un poco antes, podremos ver la juventud de algunos personajes de Suikoden II e incluso a sus progenitores.
Combates y personalización
Los cuatro personajes en los combates de Suikoden IV han dejado lugar a los seis tradicionales. Esto aporta una mayor estrategia a la hora de proteger personajes débiles o realizar técnicas especiales. Todo ello viene acompañado de nuevas opciones para los personajes, como un número muy superior de Runas y nueva opción llamada habilidades. Esta última opción son una especie de bonos que se pueden vincular a los personajes. No se compran, sino que se entrenan en tiendas específicas y son extremadamente útiles para personalizar a los protagonistas del combate (uno especializado en defensa, otro en lanzamientos largos…) El resto de objetos sigue los cánones de la saga, incluyendo armaduras u objetos relacionados con la fortaleza (jarrones, ingredientes para el cocinero, etc.)
La fortaleza vuelve otra vez a la tierra después del barco de la cuarta entrega, contando con baño, restaurante, y el resto de tiendas habituales en las ciudades del reino de Falena. Aunque sería divertido un mayor grado de personalización, su sola existencia ya aporta interés al hacer al jugador líder de una facción, en lugar del mascado héroe solitario de este tipo de juego.
Como líder tendrás también que dirigir a las tropas en las monumentales batallas que se suceden en el juego. Rompiendo la mecánica por turnos de anteriores entregas, Suikoden V propone una especie de sistema en tiempo real con toques estratégicos. Las batallas se suceden, pero podremos establecer la colocación de las tropas y parar el conflicto en cualquier momento para dar nuevas órdenes a las unidades. Este conflicto continuo hace al juego un poco complicado, ya que es difícil rectificar una orden mal dada a pesar de poder parar el tiempo de juego.

Con todo, estas batallas aportan una variedad al desarrollo muy poco habitual, y permiten que el jugador se crea parte de un conflicto a escala global.
Apartado audiovisual
El motor gráfico de Suikoden V es el de la cuarta entrega con unos matices interesantes. Aunque mantiene un número competente de polígonos, esta vez la cámara ya no es libre y se ha optado por una vista en isométrica con posibilidad de ampliación. Esto permite "trucar" el motor para mover estancias mucho más grandes, yendo en detrimento de la sensación de exploración, ya que en ocasiones perderemos de vista a los personajes por edificios que obstaculizan la cámara. También, los entornos son mucho más limitados y algunas secciones cuentan con barreras invisibles, tan molestas para el explorador avezado.
Como contrapartida, los personajes y sus animaciones han mejorado mucho, y esta vez cada uno de ellos tiene mucha mayor personalidad que en las anteriores entregas. Los movimientos de sus extremidades, su forma de andar y la cadencia con la que hablan son superiores a los "muñecos" sin personalidad de las anteriores entregas en tres dimensiones. Los escenarios - aún con las limitaciones anteriores - son bastante grandes y cuentan con diseños ingeniosos. La única tara del apartado visual, es la excesiva repetición de texturas, que hace difícil distinguir incluso algunas ciudades de otras.

El sonido - y esto es sorprendente - es uno de los más flojos que ha visto la saga. Aunque algunos temas de la banda sonora son memorables, la mayoría resultan anodinos y en ocasiones monótonos. La diferencia con las primeras entrega es amplia, pero incluso los capítulos para PlayStation 2 cuentan con un apartado sonoro con mucha más personalidad. Quizás el gran error del juego, queda un poco tapado por un doblaje al inglés competente, aunque dependiendo del personaje.
La traducción de los textos del juego es un poco inferior a la cuarta entrega, y en ocasiones faltan letras o tildes en muchas palabras. No es, sería difícil, el nivel de Suikoden II, pero da al juego un aire un tanto amateur.
Cerca de la perfección
Fuera de la banda sonora, Suikoden V es uno de los RPG más perfectos en cuanto a desarrollo y posibilidades que han salido en PlayStation 2. Es uno de los pocos en haber enlazado una buena historia con un sistema de juego interesante, y que no limita en ningún momento el desarrollo. Es, en cierto sentido, lo que debían haber sido tanto la tercera y cuarta entregas para PlayStation 2. No obstante, esta brillantez tiene algunas taras que impiden que sea la entrega definitiva.
Quizás la más notable es la ausencia de innovación en el sistema de juego. Estamos jugando casi a Suikoden II en tres dimensiones, lo cual siendo un gran cumplido nos deja ver que se han introducido muy pocos elementos nuevos. Tanto el comercio como el sistema de combate, como incluso las runas son calcadas a anteriores entregas, y no hay ninguna innovación fuera de las batallas que de un sesgo decisivo a esta entrega.
Las tan criticadas tercera y cuarta entrega, recorrieron elementos nuevos, como las batallas marítimas y o los argumentos cruzados. Esta quinta entrega es mucho más previsible, a pesar de tener más posibilidades de juego y una historia mucho más desarrollada. La entrega perfecta sería, entonces, aquella que pudiera aunar la innovación con un desarrollo libre y una buena historia. Pero, parece que tendremos que esperar a PlayStation 3 para verlo.

Conclusión
Konami ha realizado la entrega más perfecta de la franquicia Suikoden, y que ha resultado en un verdadero regalo para sus seguidores y cualquier aficionado a los RPG. Con una historia bien hilada, un apartado audiovisual competente y amplias posibilidades jugables, Suikoden V se postula como uno de los mejores juegos para PlayStation 2 en esta temporada. Es cierto que para muchos aficionados resultará "más de lo mismo", pero su ejecución está resuelta con una brillantez poco habitual en el género. Es difícil poner pegas a un verdadero hallazgo jugable, y que eleva esta franquicia a sus más pronunciados éxitos. Y todo ello a un precio reducido, lo cual convierte a Suikoden V en un título obligado para cualquier aficionado a los videojuegos.