Konami vuelve a demostrar que en el terreno del terror psicológico no tiene rival.
Una jugabilidad a prueba de bombas
Uno de los apartados más cuidados (en realidad no hay ninguno que no lo esté) es el de la jugabilidad. El control del personaje es preciso a más no poder, y los puzzles son los más lógicos de toda la saga. Se han añadido nuevos movimientos como el poder bloquear ataques, o usar el botón R3 para usar un ítem en medio de un combate sin necesidad de tener que entrar en la pantalla de inventario. Os aconsejo que cualquier número, palabra o combinación os la apuntéis ya que seguro que os hará falta para resolver alguno de estos entramados acertijos. Os resultarán más fáciles si seguís el consejo. El inventario parece casi el mismo que en las anteriores entregas, pero podemos saber mejor cuando andamos mal de salud, ya que aparece mejor indicado; es decir, se ve con mayor facilidad si andamos tocados. Hay además muchas más armas que en las anteriores entregas, y encima hay una que hará las delicias de los jugadores más "salvajes": la metralleta.
La (brillante) historia
En esta tercera parte, el jugador toma el control de Heather Morris, una adolescente que se encuentra pasando el día en un centro comercial. Súbitamente, Heather se ve rodeada por un mundo desconocido, un mundo deforme, aberrante y pestilente donde nada tiene sentido y donde las únicas criaturas que encuentra son engendros que se mueven por los más básicos instintos, la necesidad de alimentarse. A pesar de esta desconcertante situación, consigue reconocer el lugar. Se trata del centro comercial, pero extraña y macabramente cambiado. Sin entender nada, intenta salir del complejo, pero más que un cúmulo de tiendas, el lugar parece un laberinto enrevesado de metal y sangre (ya veréis las texturas de las paredes que sangran). Intentando abrirse paso, Heather llega al pequeño parque de atracciones del centro, donde comienza a tener extraños destellos del mundo real para, al instante, volver a situarse en un universo irreal y decadente.
Una vez en el parque de atracciones, la adolescente se dispone a ir hacia el norte, a la montaña rusa. Para llegar hasta ella tendrá que dirigirse por medio de un camino lleno de trajes de conejito ensangrentados. Ese será el primer escollo del camino de Heather hasta Silent Hill, el pueblo maldito... Pero claro, explicar más es como si os contara el argumento de Matrix: tenéis que jugarlo vosotros mismos…
Uno de los grandes de PS2
En conclusión, Silent Hill 3 es, sin lugar a dudas, uno de los mejores juegos que han aparecido en el catálogo de PS2, y para muchos el mejor ‘Survival Horror’ hasta el momento. Tiene una ambientación magnífica y una historia estupenda que enganchará hasta al más atípico de los jugadores. Te guste el género o simplemente los videojuegos, Silent Hill 3 es, sin duda alguna, uno de esos juegos que hay que tener en tu colección de videojuegos junto a sus 2 anteriores entregas. Recomendado sobre todo a los fans del primer capítulo. Por otro lado hay que advertir que la duración no es mayor de 7 u 8 horas en la primera partida, pero se agradece que el juego tenga varios finales y extras en las siguientes partidas. De cualquier manera, el terror psicológico está de vuelta, y esta vez mejor que nunca. Bienvenidos a Silent Hill…