El giro que representó Resident Evil 4 para toda la saga lo pudieron saborear los poseedores de GameCube a principios de año. Una experiencia de juego soberbia que ahora llega a la consola de Sony.
Las otras grandes diferencias entre ambas versiones radican en el acabado técnico. La verdad es que se ha conseguido un acabado gráfico pocas veces visto en PS2, muy cercano al de GCN, y que, desde luego, es uno de los techos tecnológicos de la consola de Sony. Es, por tanto, uno de los juegos que más nos alegrarán la vista en PlayStation 2, pero hay que reconocer que no iguala la calidad ofrecida en la consola de Nintendo. De este modo, podremos apreciar una menor calidad en las texturas, así como algunos efectos de iluminación pero realizados, y la aparición de menos polígonos en pantalla. En cualquier caso, es algo que tan sólo apreciaremos si disponemos de un buen televisor, y nos ponemos a comparar exhaustivamente ambas versiones. No es, en consecuencia, razón para despreciar el trabajo realizado por Capcom, sino al contrario: pocos esperaban que
Resident Evil 4 lograse la calidad visual que finalmente nos ha ofrecido. Además, la versión que nos ocupa sí soporta formato panorámico real, de manera que los que tengan un televisor de ese tipo podrán jugarlo en todo su esplendor. Lástima que en esta ocasión haya ralentizaciones en varios momentos, un defecto mucho más punible que los que hemos expuesto hasta ahora, pero que por suerte queda reducido a situaciones muy concretas, como algunos enemigos finales o escenarios especialmente amplios o con un nivel de detalle particularmente alto. De todos modos, es algo de lo que tampoco quedaba del todo impune la versión de GCN.

Podemos afirmar, por tanto, que el juego tiene un gran acabado técnico, y sigue, por tanto, siendo uno de los videojuegos más espectaculares gráficamente de esta generación incluso con el cambio de plataforma, un campo en el que muchos juegos suelen resentirse al sufrir este trasvase. Es más, si no tuviésemos la otra versión como antecedente, pocos defectos podríamos achacarle, lo que demuestra la más que excelente labor llevada a cabo por sus programadores. Sobra decir que sólo aquellos que tengan muy fresca la otra versión en sus retinas serán conscientes de los pormenores mencionados.
Bastante curioso resulta, sin embargo, ver cómo los efectos especiales y las voces no alcanzan el nivel exigible, pese a contar en esta ocasión con la mayor capacidad del DVD, ya que en muchas ocasiones suenan con cierto nivel de distorsión. El juego vuelve a ofrecernos sonido envolvente gracias al Dolby Pro-Logic II, creando una ambientación soberbia que se funde magistralmente con los entornos siniestros del juego, gracias sobre todo a las melodías de gran factura que van acompañando a la acción, yendo desde lo oscuro y misterioso hasta el terror intenso de la amenaza inminente. Como hemos dicho, el único problema es que algunos efectos sonoros, como los disparos, y algunos cortes de voz, como los de los "ganados" han perdido calidad, de manera que no suenan con la claridad que debieran. Por otro lado, los efectos derivados de alguna de las nuevas armas suenan terriblemente convincentes.

Para ir concluyendo con esta breve comparativa entre ambas versiones del juego, debemos señalar que ahora tenemos tiempos de carga más largos, sobre todo a la hora de dar paso a las escenas cinemáticas, seguramente porque ya no son en tiempo real, sino que se trata de cortes prerrenderizados que la consola reproduce para nosotros. Es por tanto normal que esto reste agilidad a la transición entre escenas y el juego en sí. Son igualmente mayores los tiempos de carga al pasar de una zona a otra, pero al fin y al cabo son cuestiones de escasa importancia de cara al jugador en la mayoría de las ocasiones.