Por fin está entre nosotros el episodio que cierra la trilogía de las Arenas del Tiempo, y cómo no, seguirán dando muchos quebraderos de cabeza. Larga vida al príncipe…
El príncipe oscuro es mucho más poderoso, utiliza una cadena con la que también puede engancharse a lámparas y salientes de otra manera inaccesibles, y aunque en lucha es insuperable tiene un problema cuando hay que hacer plataformeo con él, y es que las arenas del tiempo se agotan y hay que estar siempre pendiente de romper objetos y lograr así restaurar su vida, las demás diferencias son los combos que pueden realizarse al tener armas totalmente distintas. Nuestra versión sanguinaria tiene la suerte de tener un arma mortal por si mismo, mientras que las armas secundarias del príncipe se rompen y en medio de una pelea nos quedamos cada poco solamente con la daga reduciendo nuestro nivel de ataque considerablemente, son dos personajes con muchos pros y muchos contras, no podemos controlar cuándo transformarlo así que simplemente tendremos que amoldarnos a jugar con el que nos toque en cada momento.

¿Con cuál nos quedamos?
La duda de cual será el mejor juego de la saga se antoja realmente complicada porque pocas veces hemos asistido a tal heterogeneidad en una saga en cuanto a calidad y aportaciones se refiere. Tal vez el primero se desmarque un poco y tenga mas saltos mientras que la segunda y la tercera parte se centran mas en la acción, pero fue el primero el que nos puso la miel en los labios mostrándonos todo lo que nos quedaba por delante y sin duda trajo un soplo de aire fresco al género. Sinceramente no sabríamos con cuál quedarnos porque a pesar de que a mucha gente no le gustó la segunda parte (muchos de ellos no llegaron ni a terminárselo y se quedaron en la cáscara) pero con esta tercera parte sucederá lo mismo, será admirado y odiado a partes iguales, pero da lo mismo porque quedará arriba en la lista de los mas vendidos y hará disfrutar a la inmensa mayoría de las personas que le den una oportunidad, hayan jugado a los dos anteriores o no.
Música oriental y un doblaje fantástico
Se han vendido packs especiales donde se regalaban las B.S.O. de esta trilogía que entre sus muchas virtudes se encuentran las de tener unas melodías fantásticas que son capaces de enfatizar los momentos clave y darle ritmo a un juego que por momentos es mas que vertiginoso. Además el doblaje vuelve a estar a cargo de actores profesionales, dotándolo de unas señas de identidad propias al que solo se le puede poner la pega de haber cambiado a algún doblador, pero solamente eso, porque lo demás son alabanzas hacia una trabajo que es un ejemplo de cómo se hacen bien las cosas.

Se cierra el circulo
Esta generación de consolas asiste en Las Dos Coronas a la finalización de una trilogía mágica que nos ha traído de vuelta a un icono clásico de los videojuegos transformándolo en un icono moderno. Ubi ha sabido tratar con mucho cuidado a este fenómeno que tal vez veamos dentro de un tiempo en los cines si se confirma la adquisición de los derechos, pero eso a día de hoy ya no nos extraña sobre todo a tener de la calidad que atesoran las tres entregas que han hecho olvidar a Lara Croft en la generación de los 128 bits, que no es poco. Esperaremos su regreso en los albores de la nueva generación, ojalá no necesitemos esperar tantos años para poder volver a verlo en nuestro televisor.