La cada vez más popular serie de televisión nos trae a Peter, Brian y Stewie a las consolas.
Hemos dejado para el final lo que, justamente, nos va a dejar mejor sabor de boca: Stewie. El bebé megalómano ofrece fases variadas, llenas de elementos, dentro del campo del plataformeo de acción. Es muy clásico en su concepción, con elementos como el doble salto y la pistola láser, pero en su planteamiento es el único que realmente funciona de manera consistente. Así, por ejemplo, el arma se puede ir mejorando, y responde de manera muy ágil al control, lo que no está nada mal puesto que tenemos que matar a todo lo que se mueva. Además, para rematar la jugabilidad, Stewie tiene la posibilidad de controlar mentalmente a los adultos, lo que será indispensable para superar determinados obstáculos y puzles que nos irán saliendo al paso. Y si esto suena prometedor, la fórmula se ve potenciada por las secciones (algo escasas, pero divertidas) de disparos sobre raíles, en las que tendremos que eliminar enemigos y obstáculos de nuestro camino mientras vamos a toda velocidad. Es, con diferencia, la sección del título más elaborada del título, pese a algunos fallos puntuales a la hora de controlar el salto del pequeño Stewie.

Finalmente, hay una pequeña selección de minijuegos que buscan, de algún modo, emular los
gags sueltos de la serie, normalmente en forma de recuerdos o fantasías de algún personaje. En la serie, esos momentos cortan en cierto modo la acción y en ocasiones enlazan con otras escenas, y de forma similar van a funcionar en el juego. Cuando un personaje haga alguna referencia a algo extraño, comúnmente seremos trasladados a una nueva pantalla en la que tendremos que superar un pequeño reto, con el reloj como juez. Un poco en la línea de títulos como
Wario Ware tendremos que intuir qué hacer y hacerlo bien en tan sólo unos pocos segundos. Serán sencillos, rápidos y funcionan muy bien en el contexto del título.
Gráficamente cuenta con un aspecto muy similar a la serie de televisión, guardando las distancias, gracias el uso de la técnica del cel-shading, que emula el aspecto de los dibujos animados. Las animaciones no son tan suaves como en la televisión, claro, pero el conjunto general es más que notable. Por desgracia, hay algunas limitaciones técnicas poco comprensibles, como ralentizaciones aquí y allá, mucho más notables en el caso de la versión de PSP, afectada posiblemente por la carga de datos. Por lo demás, la versión para PSP es exactamente igual a la de PS2.

Conclusiones
Siendo idéntico en todas sus versiones,
Padre de Familia es un buen intento a la hora de trasladar al videojuego la serie de televisión. Desde luego, hace cosas bien, pues capta la esencia de la serie en la que se basa, pero a nivel jugable tiene toda una serie de carencias que hacen que el juego no pueda destacar en ninguno de sus aspectos. Sin llegar a ser abiertamente fallido, no logra ofrecer experiencias memorables, más allá de las que podrá captar todo seguidor de la serie por su enorme cantidad de guiños, humor y ambientación.