| Gráficos: | 6 | |
| Sonido: | 6 | |
| Jugabilidad: | 6 | |
| Diversión: | 6 |
| Total: | 6 |
| PlayStation 2 > Análisis > Musashi: Samurai Legend | Página 1 de 2 Siguiente |
El juego que nos ocupa es la continuación de una aventura que los usuarios de PlayStation pudieron disfrutar en 1998, el título de culto Brave Fencer Musashi, y que cuajó entre los aficionados al género por su bien llevado diseño, puzles y guión, aunque no consiguió unas ventas realmente destacables en comparación con otros videojuegos de la entonces todavía solitaria Square. Ahora nos llega esta segunda parte, en la que Musashi, el protagonista, vuelve a la carga en una aventura completamente nueva.

Samurai Legend Musashi representa el regreso del samurái a la escena del videojuego con un estilo gráfico de clara inspiración en el manga (es decir, el tebeo japonés) gracias al empleo de la cada vez más popular técnica del cel-shading, la misma que los usuarios de PlayStation 2 han podido disfrutar, por ejemplo, en las últimas entregas de Dragon Ball Z: Budokai, lo que le dota de un toque bastante personal ya desde el vídeo introductorio del juego, unos pocos minutos de animación nipona en los que el protagonista hace gala de su peculiar estética capilar repartiendo mandobles a diestro y siniestro, lo que parece una cantidad de acción inusitada para algo que, al fin y al cabo, no deja de ser un juego de rol de acción. Cabe señalar que los creadores del juego han decidido bautizar a este planteamiento gráfico como “manga-shading”, ya que según ellos se diferencia de los otros estilos similares (el mencionado cel-shading y el toon-shading) en el uso muy extendido de trazos de gran grosor en los personajes, la sobredosis de líneas cinéticas, y las gamas de tonalidades empleadas.
Pero en los primeros minutos de juego, ya desde el tutorial, veremos que, en efecto, estamos ante un juego en el que la lucha a espada será primordial, exigiendo agilidad y buenos reflejos al jugador casi como si se tratase de un “yo contra al barrio” al uso, aunque sin olvidar los rasgos típicos del género. De este modo, tendremos estadísticas, puntos de magia, y demás campos que irán subiendo según consigamos experiencia eliminando enemigos (aunque no de manera automática, pues podremos escoger en qué centrar nuestra evolución o bien distribuir los puntos de manera automática, pero siempre pasando por el menú del juego). Casi todo el tutorial se centrará en enseñarnos a movernos por los escenarios del juego y presentarnos un pequeño puzle que seguirá la tónica del resto del juego, es decir, muy escasito de imaginación.
La parte más interesante de la jugabilidad es la habilidad para copiar técnicas de nuestros rivales, aunque por lo general estas no se mostrarán para nada relevantes, salvo contadas excepciones. Por norma general, dar espadazos a diestro y siniestro es más que suficiente para machacar a cualquier cosa que se ponga en nuestro camino y, quizá en algún momento, recurrir al remo (un arma más lenta pero sustancialmente más poderosa). Con todo, pese a que los enemigos comunes se repiten en demasía, el diseño de los jefes finales es magnífico, quizá de lo mejor del juego, pero es también donde más se notan las ralentizaciones y cuando más nos puede traicionar la cámara. Por supuesto, las zonas un poco más amplias, cuando hay un intento de dibujar un horizonte un poco más lejano, sufren también de unas ralentizaciones considerables, lo que junto con lo poco definido de algunos elementos y demás carencias gráficas, como un notable efecto de “bordes de sierra” en los polígonos y texturas poco definidas, conforman un apartado gráfico mediocre por completo que se salva sólo por sus cualidades artísticas.

Como decíamos, Musashi basa todo el grueso de sus combates en el uso de dos armas, siendo la secundaria (el remo) tan marginal que se pueden contar con los dedos de la mano las veces que habrá que usarla. La principal es una espada de tipo katana, que podremos ir mejorando según avancemos en el juego y que resulta el arma ideal para realizar combos que produzcan grandes niveles de daños en los enemigos. Una técnica esencial es la posibilidad de copiar los ataques de nuestros rivales de manera sencilla. El sistema incluye un sistema de fijado de blancos (como el visto ya en múltiples juegos, desde Ocarina of Time hasta Kingdom Hearts), que es también un sistema de atención que se canaliza a través de una barra que se va incrementando con cierta velocidad. Cuando esta barra es azul, significa que ese enemigo tiene una habilidad que podemos copiar, y cuando éste nos ataque tendremos que pulsar con precisión y rapidez el botón cuadrado del mando. Éste es el factor de mayor estrategia de todo el juego.
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| Des: Square Enix
Prod: Square Enix Dist: Atari Precio: 49.95 € Jugadores: 1 | Formato: 1 DVD
Textos: Castellano Voces: Inglés Opción 60Hz: No Online: No Web oficial |


