El mundial de motos busca a su nuevo campeón en PlayStation 2.
Lo que sí se echa en falta en ocasiones es la ausencia de unas estadísticas más cuidadas de la evolución del jugador, ya que los resultados se almacenan en referencia a los pilotos, pero no al jugador en sí mismo, que no puede crear un perfil de usuario ni introducir tampoco su propio piloto en el juego. Esto en realidad no es algo que nos parezca muy relevante, pues es el camino marcado por la mayoría de simuladores de competiciones oficiales, pero puede haber quien eche en falta esa opción que sí está presente en algunos otros videojuegos de características similares. Más notable es la falta de opciones de configuración de la moto, en tanto en cuanto el juego no da cancha para retocar sus características aquí y allá para adaptarla convenientemente a las que pueden ser las necesidades de un circuito, algo que podría haber aportado mucha salsa al juego en su vertiente de simulación más dura.
Quizás con la posibldad de configurar la moto se hubiese ganado en profundidad y duración del juego, ya que cuando queremos correr un campeonato lo cierto es que nuestras opciones se limitan a seleccionar piloto y tipo de control, y a partir de ahí correremos los dieciocho grandes premios, sin que importe mucho lo que suceda en realidad. Es decir, no pasa nada por caernos (ni a nosotros ni a la moto), ni hay una recompensa en el juego por lograr alzarse con el éxito (un sistema de extras desbloqueables hubiese sido un bonito incentivo, muy de moda en la actualidad), y tampoco se complementa la presentación con nada destacable, como secuencias o vídeos reales de los circuitos. Resulta, en este sentido, soso y escaso a nivel jugable, y poco profundo como simulador.

Los gráficos del juego son simples; eso es innegable. Los responsables de este título, los italianos Milestone (que, curiosamente, son también los responables del juego de SBK) han hecho buenas reproducciones de circuitos, entornos, motos y demás, pero no se ha conseguido aportar una personalidad definida a las gradas, ni se ha dotado al cielo de un diseño que permita representar de manera consistente las diversas condiciones climáticas. Se mueve de manera suave, sí, y esto es importante, pero la presentación del juego (menús simples, anodinos), y el poco mimo puesto en toda la presentación general del título le impregnan de un cierto toque de desgana El apartado sonoro se centra por completo en los efectos de sonido, como el rugir de los motores, y el chirriar de las frenadas, con un resultado consistente y bien formado.

Conclusiones
Como simulador,
MotoGP ‘07 tiene carencias a la hora de no profundizar en las opciones que uno puede esperar en esa vertiente, como toquetear las características de la moto y exprimirla más en ese sentido, disfrutando con la parte mecánica, que ha sido, lamentablemente, obviada. Como arcade, no resulta accesible ni cuenta con un sistema de recompensas que incentive a seguir jugándolo una vez tras otra. En realidad, el juego parece tener como principal inconveniente no haber encontrado su camino y haber tirado por una ruta poco comprometida que le impide destacar dentro del catálogo de la consola. Pero, desde luego, los aficionados al motociclismo, tienen en éste un importante juego a tener en cuenta.