Mortal Kombat vuelve en una nueva entrega que lo establece en la élite de los juegos de lucha.
Los otros dos modos de juego son el Puzzle Kombat y el Chess Kombat. El primero es un homenaje a Super Puzzle Fighter, donde tendremos que asociar bloques del mismo color para que estos se destruyan, vayan a la pantalla del contrincante, y nuestro luchador, que nos representa metafóricamente, le atice al que representa el puzzle del otro. El segundo tiene algo más de "chicha", consistiendo en un juego similar al ajedrez (pero con normas y movimientos diferentes) donde elegiremos qué luchador es cada una de nuestras piezas. Cada una tiene su tipo de movimiento y sus habilidades especiales (de las que hablaremos más adelante), pero al "comer" a otra pieza tendremos que combatir con ella, con una ventaja para el que ataca, naturalmente.
Tenemos cinco tipos de piezas, todas ellas capaces de combatir pero algunas con habilidades especiales. El líder hace el papel del rey y es el segundo personaje en fuerza, pero tiene el movimiento muy limitado; si lo vencen, hemos perdido, por lo que es deseable que hagamos todo lo posible para que ni siquiera tenga que entrar en combate, es decir, mover nuestras piezas para bloquear ataques enemigos. El Campeón es una especie de reina (tendremos dos, sin embargo), y es nuestra pieza más poderosa y con mayor capacidad de movimiento. El "Shifter" tiene como habilidad especial convertirse en el luchador contra el que lucha, mientras que el hechicero podrá realizar hechizos de una lista de 10 por partida (un uso por cada hechizo). Estos hechizos son muy interesantes e incluyen matar a una pieza enemiga, rellenar la vida de una propia o sacrificar la vida de una propia para rellenar la de otra pieza. Por supuesto, no podremos realizar hechizos si nos quedamos sin hechiceros. Y nuestro enemigo tampoco en su caso, por lo que es otro toque estratégico. Por último, los peones tienen un movimiento simple y la segunda menor fuerza de todos, por delante de los hechiceros.

Lo bueno de estos dos últimos modos de juego o minijuegos es que también serán online, al igual que el modo de lucha normal. Huelga decir que se trata del primer juego de lucha 3D online, y que esto es una gran ventaja de cara a sus actuales competidores, aunque en Xbox pronto estará Dead or Alive Ultimate. La lucha online es tremendamente divertida, ya que podremos tener siempre un contrincante humano (el único que verdaderamente supone un reto al no estar sujeto a ningún tipo de patrón), y sobretodo encontrar a uno que tenga una habilidad similar a la nuestra.
A nivel gráfico, Mortal Kombat: Deadly Alliance no es lo mejor que se ha visto tanto en PlayStation 2 como en Xbox, pero se defiende muy bien. El juego se mueve con mucha fluidez, sin sufrir una sola ralentización, y todos los personajes tienen un buen modelado y una rica animación, mientras que sus ataques especiales tienen buenos efectos gráficos. Los escenarios tienen un gran nivel de detalle, incluyendo objetos móviles no por animación sino también por nuestras acciones, lo cual es digno de alabanza. Sin brillar en exceso en detalles como las texturas, es un buen apartado gráfico con detalles interesantes como la cámara dinámica (cambia de perspectiva si ocurre algo importante o si puede ocurrir, como por ejemplo un golpe que acerque a un personaje a una trampa) o el hecho de que algunos ataques especiales dejen secuelas (como las flechas de Nightwolf, que se quedan clavadas). También son dignas de mención las reacciones a ciertos ataques, como la sangre (y la animación de echarse las manos a la cara) tras un ataque punzante en la cara.

El sonido, por su parte, cuenta con músicas de ambientación bastante siniestra al estilo del resto de la saga, muy acorde con la violencia y con los escenarios del juego, y unos efectos de sonido muy variados y contundentes, que representan todo tipo de golpes, aullidos de dolor y ruidos de maquinaria pesada lista para descuartizar a un luchador si se acerca demasiado.
En conclusión, estamos ante el mejor juego de lucha que vamos a ver estas Navidades, no solo por incomparecencia de los rivales, sino también por su solidez tanto a nivel técnico como en la jugabilidad y los modos de juego. Como puntos negativos, podría haberse enriquecido el modo Konquest considerando que es necesario para activar todos los secretos del juego, y podría haberse gastado algo más de tiempo en equilibrar mejor a los personajes. Sin embargo, a su favor tiene algo que sus rivales no tienen, y que quizás (aunque esperemos que sí) no incluyan en próximas ediciones: un divertidísimo juego online, que ha tardado demasiado en llegar a los juegos de lucha pero que esperemos que haya llegado para quedarse.