Aunque varias entregas ya han sido publicadas, el recopilatorio de Metal Slug aterriza también en PS2.
Los siete juegos han sido convertidos de manera que estamos ante una adaptación que roza realmente la copia exacta de los arcades originales, incluyendo, claro, las ralentizaciones de los originales provocadas por una confluencia particularmente excesiva de elementos en pantalla. Estrictamente, lo único que nos separa de la experiencia original (más allá de tener un stick y tres grandes botones para machacar) son los tiempos de carga entre zonas. Además, podemos limitar las continuaciones para buscar emular la escasez de monedas del salón recreativo y aumentar, de ese modo, la dificultad del juego, ya que lo cierto es que con continuaciones ilimitadas todos los títulos de la saga se superan sin problemas.
Además, hay que tener en cuenta que el sistema nos permite guardar la partida en cualquiera de los siete títulos incluidos en cualquier momento, lo que se adapta muy bien a los tiempos que corren y era especialmente en la versión portátil. por supuesto, quien lo prefiera, puede conseguir una experiencia más cercana a la original de la recreativa imponiéndose algunas limitaciones. Otra buena inclusión es la opción de autodisparo, de manera que dejando pulsado el botón de la consola dispararemos todo el rato sin necesidad de machacar insistentemente nuestro pulgar contra el disparador.

En PlayStation 2 el juego luce como un calco completo de las recreativas, mejorando la visibilidad que se presenta en la portátil PSP al beneficiarse de la resolución de toda una pantalla de televisión, haciendo que –si contamos con un mando de estilo arcade- ésta sea la experiencia doméstica más cercana posible a los títulos originales (a falta de tener una Neo Geo y varios cartuchos, claro). Los gráficos son buenos, pero se notan pixelados y con los puntos en contra propios de la época en que se diseñaron (como las ralentizaciones y parpadeos que aparecían en los originales), pero desde luego estamos ante una adaptación completamente fiel de lo que han sido todos estos juegos en audio y vídeo, que es lo máximo que se puede pedir en estos casos.
Cuenta con contenidos extra, pero resultan algo escasos, pues la galería de imágenes y la entrevista a los creadores lo cierto es que sabrá a poco para los seguidores de la saga. Además, el aspecto de los menús de presentación del recopilatorio es quizás demasiado simplón y básico, por lo que un poco más de mimo en su factura y atención en los contenidos de valor añadido hubiese sido algo a tener muy en cuenta en la única consola de las tres en las que aparece este recopilatorio en el que los usuarios ya pueden tener varias entregas de la saga en su casa y no se les está ofreciendo un gran incentivo, más allá de Metal Slug 6 (que, eso sí, no se puede decir que sea precisamente poco).
Se ha mejorado mucho el problema de los tiempos de carga, realmente largos en PSP, pero siguen presentes, y puede resultar molesto a algunos jugadores que busquen una experiencia realmente similar a la del arcade. Además creemos que, con un poco de programación extra, estos juegos no tendrían que tener tiempos de carga; o al menos no tan incómodos para el usuario.

Conclusiones
El recopilatorio de
Metal Slug proporciona, ahora también en PS2, a los jugadores la oportunidad única de jugar a siete grandes juegos (con sus altibajos), y, sobre todo, el semidesconocido Metal Slug 6. La conversión es prácticamente indiscutible, y aunque los extras no son apabullantes, el conjunto de los siete juegos que conmemoran el décimo aniversario de esta veterana saga bien darán un buen puñado de horas de diversión a los jugadores, que gusten, claro, de estos títulos de acción ya algo veteranos, pero que mantienen su calidad pese a los años. Es una pena, eso sí, que haya salido con cierto retraso con respecto a los lanzamientos para PSP y Wii.