Conan regresa en un nuevo juego y pone su espada en tus manos. Cimmeria a nuestros pies, llego la ley del acero.
http://www.vandal.net/media/2335/2004116145410_3b.jpg|2004116145410_3|¿Blade?Para cerrar este apartado premio especial a la cámara. Y es que debe de ser difícil desarrollar un algoritmo para ésta que logre situarla siempre en el peor lugar para la visibilidad... ¡pero lo han logrado!. Con un ángulo de visión cerrado que no nos permite ver mas lejos que un par metros en muchas ocasiones y una tendencia a marear al jugador con movimientos rápidos y totalmente ilógicos, la cámara es el peor apartado del juego ya que repercute de forma total en la jugabilidad de éste.
Una banda sonora de cine
Y nunca mejor dicho. Dejando de lado algunos temas originales compuestos para el juego y de una calidad aceptable, el resto se nutre de la música original de las películas compuesta por
Basil Poledouris y repleta de maravilloso temas épicos y corales de desbordarte fuerza. Sin ninguna duda el mejor apartado del juego. Con los efectos de sonidos regresamos a la triste realidad y nos encontramos con unos efectos en las armas que cumplen sin más pero faltos de fuerza y contundencia. Los enemigos por su parte se limitarán a repetirnos la misma frase o grito una y otra vez. Me gustaría hacer hincapié en el caso de los lobos, donde un aullido repetitivo, monótono y desquiciante se repite una y otra vez en un bucle infinito generando en el jugador una tremenda gana de faltarles al respeto a estos animalitos. Como punto positivo mencionar un doblaje al castellano que cumple sin brillar y gracias al cual Conan deleitara nuestros oídos con: "¡Venganza!", "¡Combate!" y "¡Por Crom!".... eso sí, las dice cuando a él le parece bien, sin que sea la ocasión más oportuna en muchos casos...
Jugabilidad
Y os preguntareis vosotros, estimados lectores: ¿Será por lo menos divertido? Pues la verdad es que no. El juego se compone de cinco diferentes regiones del mundo
Hyboreo, divididas éstas a su vez en un número variable de subfases y jefes finales. Nuestro viaje nos llevará desde las cumbres heladas de una montaña al interior de un volcán, haciendo paso por selvas y grutas subterráneas entre otros escenarios. A primera vista esto suena bien, pero se desvirtúa gracias a la conjunción de todos los anteriormente comentados fallos.
El manejo del personaje es sencillo de controlar pero no gratificante. Contaremos con dos tipos de ataques con el arma, un botón para cubrirnos y el pertinente para saltar, con el Stick izquierdo nos moveremos y con el derecho controlaremos, o más bien intentaremos controlar, la cámara. A cada pulsación la reacción será ejecutada con desgana y poca precisión llegando a ser desesperante en ocasiones. Con un variado arsenal de espadas, hachas y demás artilugios para desgraciar al prójimo y junto a los combos que iremos comprando con nuestros puntos daremos buena cuenta de los enemigos. Enemigos sosos, monótonos y pesados, ya que si nos toca en una fase matar guerreros de hielo no busquéis más, no encontrareis un enemigo diferente en toda la fase. Lo mismo se puede decir de los lobos, trogloditas, insectos... todos ellos con un punto de concordancia, un coeficiente de inteligencia paupérrimo y es que si se empeñan en atacarnos con un determinado movimientos ya no los sacaremos de aquí.
En teoría el juego nos ofrece como motivación un sistema de puzzles que haga más ameno nuestro viaje, pero solo se reduce a encontrar cierto objeto y usarlo en cierto lugar con lo cual el supuesto componente aventura casi no se aprecia entre tanta monotonía. Pero si algo termina de estropear este ya de por si pobre apartado es una vez más nuestra querida cámara, que limita la visión dejándonos en ocasiones totalmente vendidos a los enemigos a los que deberemos atacar por intuición ya que no los veremos en pantalla y haciendo nuestro devenir por los escenarios un constante sufrimiento intentado conseguir un ángulo correcto con el cual orientarnos. Esto junto con la limitada movilidad del personaje y el imposibilidad de moverse mientras se cubre provoca situaciones al limite de lo injugable.
Para darle algo más de "vidilla" al juego, éste, en vez de usar los clásicos ‘Continues’, nos ofrece una alternativa jugable. Cuando perdamos la vida seremos transportados a las estancias de Crom donde tendremos una segunda oportunidad luchando contra el enemigo que nos dio muerte; esto que podría parecer útil y divertido termina cansando más pronto que tarde y haciendo el juego más lento aun.
Conclusión
Conan es un ejemplo mas de cómo tirar a la basura una gran licencia, el típico juego que intenta vender a costa de su nombre en vez de ganárselo por méritos propios. Carente totalmente de interés y vació en su desarrollo no nos ofrece ningún tipo de motivación para seguir jugándolo fuera de intentar amortizar el dinero gastado en él. Quizás tenga su publico entre los fanáticos del personaje, pero esto no es motivo alguno para desarrollar un titulo que arrastra tantos fallos y que tras jugar a obras maestras en esta consola deja un regusto a vergüenza ajena. Dicho todo lo anterior es claro que no puedo más que recomendaros que os alejéis de él si buscáis un juego divertido y de calidad en el que gastar vuestro dinero, si aún así insistís en jugarlo por ser seguidores de Conan, intentad alquilarlo antes o la decepción puede ser mayúscula. Siempre nos quedará el gran Rastan...