PlayStation 2Compra 18 Wheeler American Pro Trucker en FNAC
Lanzamiento: · Género: Velocidad
También en: DC GCN
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: AM2 / Acclaim
Producción:
Distribución: Acclaim
Precio: 57€
Jugadores: 1-2
Formato: 1 DVD - Memory Card (224 kb)
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PUNTÚA:
18 Wheeler American Pro Trucker para PlayStation 2

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ANÁLISIS

Análisis de 18 Wheeler American Pro Trucker para PlayStation 2

Aleix Ibars · 0/0/0000
GRÁFICOS
6
SONIDO
5.5
TOTAL
5
DIVERSIÓN
4
JUGABILIDAD
7
Versión PS2. También disponible en Dreamcast y GameCube.

Camioneros al poder
Resulta algo difícil realizar un análisis de un juego como 18-Wheeler, máxime teniendo en cuenta que es una conversión directa de un arcade que apareció hará ya dos años, y de una posterior versión para Dreamcast. Difícil en el sentido que si ya el juego de Dreamcast aportaba pocas novedades respecto a la versión arcade, ésta (en Playstation 2) no aporta absolutamente ninguna con respecto a la versión DC. Por lo que si jugasteis al original, o a la conversión en la máquina de Sega, encontraréis en este el mismo juego. El incentivo principal de la máquina arcade era su aparatosa y espectacular cabina, que intentaba simular al completo la de uno de esos enormes camiones de 18 ruedas (18-Wheeler). Esto, unido a la diversión que proporcionaba el juego, lo convirtió en un arcade bastante popular, original, y hasta algo exótico. La versión Dreamcast trasladó a las consolas domésticas dicha diversión, aunque conservó su corta duración (común en los juegos provenientes de placas arcade), y apenas le añadió algunos extras. Aunque, todo sea dicho, como conversión total del juego arcade resultó impecable. Ahora nos llega para la nueva consola de Sony una conversión de la conversión que apareció en su momento para Dreamcast. ¿Merece la pena? Obviamente si ya hemos jugado (y probablemente completado con éxito) alguno de los anteriores juegos no, pues no aporta ninguna novedad. Pero si aún no hemos tomado contacto nunca con este 18-Wheeler, ¿valdrá la pena probarlo? Vayamos a verlo.

Otro más de Sega
‘Presented by Sega’. Así nos da la bienvenida el juego que esta vez nos ocupa, que no es nada más ni nada menos que 18-Wheeler American Pro Trucker, un famoso simulador de conducción de camiones que inició su andadura en las máquinas arcade de Sega hará ya unos años, para después tener una digna conversión (como tantos otros arcades) a la ya casi difunta Dreamcast, y para ahora aterrizar en Playstation 2, la nueva consola de Sony a la que Sega parece haberle cogido gusto. Y es que, antes de este 18-Wheeler, la compañía nipona ya ha realizado conversiones de exitosos arcades o juegos de Dreamcast para la negra de Sony. Le han precedido juegos como Crazy Taxi o Headhunter, y pronto le seguirán títulos como Skies of Arcadia, (Virtua) Tennis 2k2, Ecco The Dolphin, Rez o el inigualable (y exclusivo) Virtua Fighter 4. Y es que aunque el apoyo de Sega a la consola de Sony no sea el más importante en cuanto a calidad o cantidad, sí es remarcable en el sentido que albergará conversiones ‘exclusivas’ (solo para PS2, esto es), como pueden ser los casos de Rez, Ecco, o Tennis 2k2, y la verdad es que solo por el hecho que los usuarios de PS2 puedan disfrutar de VF4, todo apoyo, por poco que sea, merece la pena.

Y aunque, toda sea dicho, la conversión en sí no está desarrollada por la misma Sega, ésta (lógicamente) ha tenido algo que ver en la posibilidad de ver este juego en una consola ajena a las de Sega. Como todos los lectores ya sabrán, dicho acontecimiento tuvo lugar hará casi un año ya, cuando Sega anunció su nueva estrategia, momento a partir del cual conversiones y títulos nuevos empezaron a anunciarse a bombo y platillo para otras plataformas. En este caso, como ya ocurrió con Crazy Taxi, se encarga de la conversión un estudio de desarrollo interno de Acclaim, más concretamente los situados en Cheltenham, y lo hacen con un juego que tuvo su paso por Dreamcast durante el pasado año (desarrollado por la propia AM#2) y que tuvo su origen en una divertida máquina recreativa de Sega.

¿Una conversión directa?
En este caso, hay que decir que los estudios de Acclaim no se han esmerado demasiado en cuanto a novedades, puesto que presentan el mismo juego que hará un año presentaron para Dreamcast, con apenas algunas mejoras gráficas. Cierto es que tampoco podía cambiar demasiado, pues su acuerdo con Sega para llevar a cabo esta conversión incluía el no cambiar nada respecto al juego original. En cualquier caso, han pulido los gráficos en general (aunque los defectos siguen ahí), y han hecho lo que los ingleses denominan un ‘direct port’: han traspasado el juego de Dreamcast a Playstation 2, limitándose a ofrecer su mismo sonido, sus mismos modos de juego, el mismo selector 50-60 hz (es de agradecer, aunque el de DC también lo incorporase), su mismo Versus, y... poco más. Ninguna novedad, para ser más concretos.

El concepto
Y para todos aquellos que nunca hayan oído hablar de este 18-Wheeler diremos que se trata de un simulador de conducción, en el que tomaremos el control de imponentes camiones dispuestos a transportar mercancías a lo largo y ancho del continente norteamericano. Para ello, nos encargarán llevar alguna mercancía en concreto de un lugar hasta otro, y nosotros deberemos entregar la mercancía en un tiempo límite. Durante el transcurso del viaje, encontraremos handicaps tales como el tráfico normal de las autopistas americanas (decenas de coches a 20km/h entorpeciendo nuestra marcha), así como otro camión dispuesto a hacernos la vida imposible, o el hecho de tener que pasar por los típicos checkpoints para conseguir más tiempo. Esto constituirá el modo Arcade, el más importante del juego, y en cada una de las cuatro (sí, cuatro) carreras podremos escoger entre dos tipos de mercancía: una más ligera, por la que nos pagaran menos dinero, y otra más pesada y difícil de transportar, por cuya recompensa será mayor. Por ello, cada vez que dañemos de alguna manera el "equipaje" se nos restará dinero, puesto que la misión es que la mercancía llegue en el tiempo correcto, en perfecto estado (o en el mejor posible).

Modos de juego
Pero antes pasemos a ver qué modos de juego ofrece el título. Aunque sean los mismos de Dreamcast, cabe citarlos y explicarlos brevemente. El modo básico será, como ya hemos comentado, el Arcade, en el que deberemos transportar de un punto a otro de la geografía de USA una mercancía en concreto, circulando entre decenas de vehículos, y compitiendo contra otro camión de nula IA, que no hará más que estorbar y dañar el realismo del juego. Un modo de juego curioso cuanto menos es el de Aparcamiento. En este modo de juego básicamente deberemos hacer un breve (y estrecho) recorrido para finalmente estacionar el camión en un sitio concreto, para lo que tendremos que tener sumo cuidado en el control de éste, y medir muy bien las distancias. Menos original es el titulado Reto de puntos, en el que deberemos completar durante tres veces seguidas un mismo recorrido (extraído de cada una de las cuatro carreras que el juego presenta (originalidad al poder)), en el menor tiempo posible, y obteniendo el mayor número de bonus (que conseguiremos al destruir los coches que lleven encima suyo el distintivo "Bonus"). Y, cómo no, el ya típico versus, en el que simplemente competiremos contra un compañero (humano) para ver quien es capaz de llevar la mercancía en el menor tiempo posible a su destinación.

Gráficos y sonido... normales
El apartado gráfico es el único aspecto del juego que ha sido mejorado levemente y adaptado (en teoría) a la potencia de Playstation 2. Sin embargo, aún y presentar grandes y compactos camiones, con una interesante resolución (mayor que la versión Dreamcast), los escenarios parecen los del juego original (cuando la potencia no es la misma), y en general el aspecto general del juego no es el que cabría esperar de una juego de PS2, sobre todo después de haber visto cosas como GT3, Burnout, o GTA 3. Por su parte, el juego incluye selector 60 hz, en el que podremos comprobar in situ la palpable diferencia entre ésta y la versión 50 hz. Un consejo: si optáis por los 60 hz desde el principio, no pongáis la opción 50 hz, pues os parecerá horriblemente lenta, además de deleitarnos con las correspondientes barras negras superior e inferior. Un gran defecto que el juego acarrea es el popping. La línea del horizonte está a escasos metros del jugador, y podremos ver como se va dibujando el escenario a medida que vayamos acercándonos. Esta situación llega hasta el punto de no ver el final de un puente hasta estar a escasos metros de él (del final), o de que aparezcan edificios de la nada, misteriosamente. Aunque poco importa en la jugabilidad, sí le da al juego un aspecto algo descuidado. Por lo que a la fluidez respecta, la verdad es que el juego no sufre grandes resentimientos, ni sus gráficos son horrorosos, pero detalles como el del popping, o la construcción tan simple del escenario, unido a un aspecto general bastante descuidado empañan bastante el resultado general de este apartado.

En cuanto al sonido, poco hay que comentar. Melodías que acompañan perfectamente, pero en ningún momento destacan, y comentario en inglés (sí, aunque los textos vengan traducidos, las voces son en inglés) que acaban por hacerse pesados. Respecto a los efectos de sonido, están bastante logrados, sobretodo los sonidos de nuestro vehículo (al acelerar, frenar, cambiar de marcha, girar, ...) aunque, bien mirado, tampoco hay demasiados más. En general, dos apartados que, sin llegar a ser mediocres, tampoco sobresalen en ningún aspecto, pero cumplen con su función.

Jugabilidad arcade: su mayor virtud
Entramos ya en el mejor aspecto del juego: su jugabilidad. Es lógico que al provenir de un arcade de Sega -esa compañía que tanto cuida la diversión en sus juegos-, el juego ofrezca una jugabilidad arcade total: rápida, sencilla, y directa. Y así es. Aunque al principio cueste un poco hacerse con el dominio de nuestro camión, poco a poco iremos cogiendo práctica, y en pocas partidas ya seremos capaces de evitar cualquier vehículo que se nos acerque y completar las carreras con tiempo. Asimismo, el control de nuestro 18-Wheeler será también bastante bueno, siendo preciso en general, y responderá bien a nuestras acciones. Encontraremos en el juego dos visiones: la externa, aparentemente la más usual y cómoda, que en este caso, aún y continuar siendo la óptima, se ve algo afectada por el inmenso tamaño de algunas mercancías que son transportadas, ocupando así gran parte de la pantalla y entorpeciendo la visión. Aún y eso, esta cámara es muy jugable. Por otro lado encontramos la más espectacular cámara interior, cuyo manejo es algo más complicado, aunque pronto se domina. En esta visión será donde más apreciemos la sensación de velocidad (aunque dichos camiones nunca sobrepasen los 120 km/h) y encontraremos detalles tan cuidados como algún mapa de carreteras encima de la guantera, o algún llavero colgado que se mueve mientras tomamos curvas y esquivamos coches. Poco más hay para contar en este aspecto, excepto que es posiblemente el más cuidado del juego, ofreciendo un control preciso y muy sencillo, que lógicamente agradará a los jugadores nuevos, pero aburrirá sobremanera a los diez minutos a cualquier jugador con un mínimo de destreza. Aunque, sin duda alguna, este sería el aspecto más resaltable de esta conversión.

¿Lo compro?
Supongamos que compras el juego. Un poco a ciegas, sin saber lo que te espera, aunque confiando en las imágenes de la carátula, algún vídeo que has visto, o alguna demo que has probado. Así pues, inviertes tus 57€ esperando que el juego te ofrezca suficientes horas de diversión. Llegas a casa y rápidamente empiezas a jugar. Cómo no, con el modo Arcade, el que esperas más difícil y apasionante. A primera vista su aspecto es bueno, con impresionantes vehículos puestos en pantalla, y buenos efectos climáticos. La primera vez que juegas detestas el control que ha sido empleado para el juego (botones L2 y R2 para frenar y acelerar, solo dos cámaras: una exterior y otra interior), aunque poco a poco te acostumbras y acabas aceptándolo (con resignación) como válido. Quizás porque has invertido tus ahorros en él, y una cosa así no puede decepcionarte.

¿Duración? ¿Qué es eso?
Bien, llevas ya un par o tres de carreras con tu flamante monstruo de 18 ruedas, cuando ya empiezas a cogerle el truco. Esto en el modo Arcade, claro está. Llegas al primer Checkpoint, y poco a poco los vas superando. Cuando pasas la primera pantalla por delante de tu competidor se puede decir que poco más te aguarda el juego. Y es que... después de la primera, encaras la segunda, que probablemente completes en una o dos veces. Luego la tercera. Ídem. Y la cuarta... igual. Y cuando el juego empieza a ser divertido (ya dominas perfectamente el camión, consigues muchos bonus y superas a tu contrincante)... fin del juego. The End. Así de rápido. Para tu sorpresa (e indignación, que has gastado más de 50€ en el juego), el modo Arcade ya no da más de sí. Inmediatamente te diriges a los otros modos de juego con la esperanza de que su duración sea algo más extensa. Cual es tu sorpresa al comprobar que en poco más de media hora has completado el modo Aparcamiento, y en menos de 20 minutos has pasado el Reto de puntos. Y ya está. Apenas tres horas y el juego ya no depara ninguna sorpresa para ti. Te falta por probar el modo Versus, pero pronto aburrirá realizar carreras entre dos personas con los mismos vehículos, en las mismas carreras, siempre igual. ¿Resultado? Te sientes algo engañado.

Un reducido número de opciones
Y es que, tanto en opciones como en duración, el juego se antoja terriblemente corto. En cuanto a los ‘camioneros’ disponibles, con sus respectivos camiones, el número disponible se eleva a... ¡cuatro! Y entre ellos una chica. Cuatro camiones, cuatro carreras, cuatro modos de juego... cuatro horas de juego... todo en este juego está reducido al mínimo. Y es que probablemente de haber añadido un plantel más extenso (y diferenciado) de camiones, o el haber añadido alguna pista más hubiera alargado la vida del juego, y con ello la diversión que este ofrece que, sea como sea, es considerable pero demasiado breve.

Sin duda, un juego para ser alquilado
No, no es un mal juego. De hecho es divertido mientras dura, y permite llevar a cabo una tarea que pocos habían imaginado: conducir un camión de más de 20 metros de largo y 18 ruedas por autopistas repletas de coches circulando. Pero su cortísima duración y falta de novedades son su talón de Aquiles. Por ello, a no ser que seas un ultra-mega-fanático de las carreras de 18-Wheeler (que, sinceramente, lo dudo), este 18-Wheeler American Pro Trucker es un juego que, para ser jugado, merece ser alquilado. Y que probablemente acabes el mismo día que lo alquiles, si le dedicas un mínimo de esfuerzo y atención. Puesto que comprarlo para que después proporcione dos horas de duración en el modo para un jugador, y apenas tres horas más en su modo Versus, no vale la pena. Sin embargo, si te atrae el estilo de juego, rápido, sencillo, y divertido, y te atrae sobretodo el poder conducir uno de esos inmensos bólidos, dale una oportunidad y alquílalo, pues, aunque dure menos que un suspiro, proviene de un arcade de Sega, y eso siempre significa jugabilidad y diversión en estado puro.