Explorar un universo gigantesco luchando contra piratas y creando un imperio industrial es posible en esta tercera entrega de la saga espacial X.
Si en vez de este camino optamos por la guerra, tendremos que hacer frente a decenas de naves de combate enemigas que no dudarán en acosarnos y perseguirnos a través de todos los sectores que atravesemos. Nuestros escudos nos protegerán de la mayoría de ataques, pero si caen y el castigo continúa, podremos perder la vida en el espacio, o sufrir tantos daños en la nave que nos tocará llevarla a una dársena para que la reparen. Como explicábamos, tendremos que comprar sin cesar mejoras para que nuestra nave pueda hacer frente a los cada vez más difíciles desafíos que se nos plantearán, pudiendo comprar nuevos cañones para atacar con una mayor potencia de fuego; ampliar la bodega de carga para llenarla de misiles, o mejorar los escudos para tener una mejor defensa.

Poco a poco nuestra pequeña nave se irá convirtiendo en un auténtico crucero de guerra, y nuestra fama irá creciendo sin cesar, ganándonos nuevos enemigos y aliados. De este modo, si ayudamos sin cesar a una facción conseguiremos que nos ayuden siempre que lo pidamos, cosa que no ocurriría si su ánimo con respecto a nosotros es neutral, por ejemplo. Y lógicamente, si siempre atacamos a una facción o grupo al final conseguiremos que cada vez que nos vean se lancen al ataque, lo que provocará que cada vez que pasemos por sus sectores el viaje no sea precisamente placentero.
En lo que respecta al apartado técnico,
X3 vuelve a contar con un increíble motor gráfico capaz de mostrar unas estaciones y naves con un elevado nivel de detalles ubicadas en un universo inmenso en el que nos perderemos nada más comenzar la aventura. Con el nuevo
X3 Reality Egosoft ha creado un universo más vivo que nunca, con una gran variedad de sectores repletos de detalles que los diferenciarán de los demás: habrá zonas repletas de asteroides, otras con planetas de fondo y una grandísima cantidad de estaciones, y otros sectores en los que resultará prácticamente imposible navegar debido a las nebulosas que nos impedirán ver con nitidez el entorno.
Además el número de naves y su tamaño ha aumentado considerablemente con respecto a los capítulos anteriores, destacando las texturas metálicas ya que resultan realmente sorprendentes. Y esta notable mejora en el apartado técnico hace que los requisitos mínimos para poder disfrutar del juego sean en cierta medida algo elevados, aunque los equipos de gama media podrán disfrutar de
X3: Reunion sin demasiados problemas. En cuanto al sonido, las melodías que nos acompañarán serán bastante buenas, variando el ritmo dependiendo de la situación en la que nos encontremos. Los efectos sonoros, del mismo modo, también resultarán de lo más convincentes. El problema en este apartado lo encontraremos en el doblaje, que sin ser horrible, tampoco destacará precisamente por su calidad.

En definitiva,
X3: Reunion mantiene todos los elementos que han convertido a esta serie en una de las más importantes dentro del género de los simuladores espaciales. Los aficionados a los anteriores capítulos disfrutarán con esta nueva entrega, no ya solo por el espectáculo visual que ofrece, sino también por la gran libertad que tendremos a la hora de afrontar cada partida. No obstante, como decíamos, en esta ocasión la falta de un tutorial y la poca información que se nos dará acerca de cómo resolver las distintas misiones que iremos afrontando harán que en más de una ocasión la frustración sustituya a la diversión. Por lo tanto, esta nueva creación de
Egosoft resulta ser una compra muy recomendable para los aficionados a la serie, pero no para los usuarios noveles en este tipo de juegos. LudisGames lo ha distribuido en nuestro país al precio de 39’95 € en una edición de gran calidad totalmente traducido a nuestro idioma.