Disfruta de las batallas campales más espectaculares y encarnizadas en esta esperada expansión de Dawn of War que, sin ofrecer grandes novedades, continúa siendo una de las mejores opciones de compra en lo que respecta a la estrategia en tiempo real.
Y es que como en el original, el ver como se construyen las distintas edificaciones resulta de lo más impactante: en el caso de la Guardia Imperial, veremos como los aviones dejan en la tierra varias cajas de las que surgirán grúas que comenzarán a moverse y a colocar todo tipo de piezas para, finalmente, darle el toque de gracia al edificio. Los Orkos, siendo más bestias, lanzarán escombros sobre la tierra y comenzarán a edificar sus edificios que, lógicamente, serán de lo más imperfectos –repletos de piezas de todo tipo, tablones mal cortados, etc.-, en comparación con la armonía que desprenden las edificaciones de los Eldar, o la macabro y siniestro de las Fuerzas del Caos. Por último, resulta increíble la cantidad de tropas que llegarán a aparecer en pantalla con este nivel de detalles, si tenemos en cuenta además que habrá unidades de grandes proporciones como los avatares de los distintos ejércitos. Además, existe la opción de mantener en el campo de batalla los cuerpos de todos los combatientes que hayan muerto; siendo esta una opción de lo más impactante siempre y cuando dispongamos de un equipo potente para mover el juego con soltura.

El apartado sonoro también mantiene un buen nivel de calidad, pudiendo disfrutar de una gran variedad de melodías que cambiarán dependiendo del ejército que controlemos: con los Orkos la percusión será una constante, mientras que las Fuerzas del Caos irán acompañadas por piezas musicales más lúgubres, con campanas tubulares y coros de fondo. Desgraciadamente el juego continúa sin estar doblado al castellano, por lo que, a pesar de entender la historia gracias a los textos traducidos que aparecerán en pantalla, no nos meteremos tanto en la aventura al no entender los gritos de guerra que emitirán todas las tropas cada vez que las seleccionemos o les demos algunas órdenes. Aún así, el doblaje al inglés mantiene el nivel de calidad que ya resaltamos en el análisis del original.
La inteligencia artificial en general tampoco evoluciona mucho con respecto a lo visto en
Dawn of War, siendo bastante buena en lo que respecta a los estilos de combate de todas las unidades, ya sean aliadas o enemigas; y bastante floja en lo que respecta al movimiento de nuestras tropas. En el primer caso, disfrutaremos de unos enemigos que se comportarán tal y como rige su especie: los Orkos atacarán en oleadas intentando terminar cuanto antes la faena, mientras que los Eldars aprovecharán el sigilo para eliminarnos a distancia o por la espalda. Sin embargo, en ocasiones veremos como nuestras unidades se quedan bloqueadas, sin poder llegar al punto de destino, simplemente por encontrarse un pequeño obstáculo ante ellas, o por encontrarse la mayoría de nuestras tropas en su camino, no apartándose ninguna para que el tanque de turno pueda llegar al lugar que le hemos ordenado.
Conclusiones
Winter Assault mantiene todas las virtudes y defectos de
Dawn of War, tratándose en definitiva de una expansión continuista en la que sus desarrolladores han optado por pulir el apartado técnico, añadir un nuevo ejército jugable y otro como enemigo –los Necrones harán acto de presencia-, y ampliar con una unidad más los ejércitos ya aparecidos en el original. Por eso, esta nueva creación de
Relic se convierte en una compra muy recomendable para todo aquel que disfrutara del original, una buena alternativa para todo aquel que busque un estilo de estrategia más sencillo y directo; y una mala opción de compra para todos los amantes de la estrategia en tiempo real más sesuda. Aún así, cualquier aficionado al universo Warhammer debería echarle un vistazo nada más por el mero hecho de disfrutar del gran trabajo realizado por los desarrolladores a la hora de trasladar los distintos batallones a un videojuego, incluyendo en este traspaso las actitudes y estilos de combate de cada bando.

Requerimientos mínimos
Pentium III a 1,8 GHz o procesador AMD Athlon XP equivalente
- 256 MB de RAM (para juegos multijugador de 8 jugadores, 512 MB)
- Tarjeta de vídeo AGP de 32 MB compatible con DirectX 9.0c, con T&L por hardware
- Unidad de CD-ROM 4x
- 1,3 GB de espacio libre en el disco duro
- Tarjeta de sonido de 16 bits compatible con Directx 9.0c
El juego ha sido analizado en un Pentium IV a 3’2 GHz, con 1 Giga de memoria RAM y una tarjeta gráfica ATI RADEON X800 a 256 megas. Hemos jugado con todos los detalles en nivel alto, con una resolución de pantalla de 1280 por 1024, sufriendo alguna que otra ralentización en los momentos de más acción.