Grandes políticos e implacables líderes militares. La Segunda Guerra Mundial también se libró en los despachos.
El cine bélico se ha encargado de retratar a la perfección la brutalidad de las contiendas vividas durante la Segunda Guerra Mundial, pero la figura de los líderes políticos que en mayor o menor medida propiciaron dicho conflicto ha quedado relegada a un segundo plano. Títulos como el magnífico
Hearts of Iron II y su predecesor –se trabaja actualmente en una tercera entrega- se encargaron de representar la otra gran cara de la guerra de una forma brillante, algo que en cierto modo se repite en el nuevo trabajo de los españoles
Enigma Software.
Con un sistema de juego similar al de la exitosa serie Total War, en
War Leaders nos encontramos ante un título de estrategia que combina la gestión de una gran nación mediante un clásico sistema por turnos con intensas batallas en tiempo real en una gran variedad de localizaciones. El resultado, como comprobaremos a continuación, más que notable, aunque no perfecto.
La figura del líder
Basado en la Segunda Guerra Mundial, War Leaders nos va a proponer precisamente vivir la tensa situación política y militar de la época
liderando a una de las siete grandes naciones que intervinieron de forma más activa durante el conflicto –Alemania, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Japón y la Unión Soviética-. En este sentido, la importancia que adquieren personajes como Hitler, Roosevelt Mussolini, Hideki Tojo o Churchill resulta más que interesante, ya que éstos tendrán su propia representación virtual en el tablero de juego terminándose la partida en caso de caer en manos de los rivales. Por tanto, queda claro que uno de nuestros principales objetivos en el juego no será otro más que el proteger a estas figuras históricas asignando, por ejemplo, guardaespaldas tras los mismos para evitar que espías u otro tipo de unidades terminen con su vida.
Pero lógicamente, la seguridad de estos líderes no dependerá únicamente del número de guardaespaldas que pongamos a su disposición, sino que principalmente,
deberemos lograr que nuestra nación prospere manteniendo un equilibrio presupuestario que nos permita adquirir nuevas unidades bélicas para hacer la guerra, mientras también nos hacemos con todo tipo de materias primas que usaremos para adquirir nuevas estructuras y unidades de combate, destacando sobre todo
el petróleo, necesario para que nuestras unidades se muevan por el tablero. En este caso, como decíamos, toda la acción se mostrará mucho más cercana a lo que los aficionados al género han vivido en la serie Total War, frente a la complejidad de Hearts of Iron. Por lo tanto, en cuestión de minutos nos encontraremos subiendo o bajando los impuestos de cada una de las provincias bajo nuestro mando para sanear nuestra economía, mientras establecemos diversas estructuras en las mismas y fortificamos posiciones con la adquisición de un variado repertorio de unidades, todas fielmente recreadas.

En lo referente a la faceta bélica, todas nuestras tropas quedarán agrupadas bajo la figura de un soldado, algo que en principio puede confundirnos al no saber muy bien de cuantas unidades consta el ejército, lo que sabremos pinchando dos veces sobre la citada pieza. En este caso, habrá tres tipos de piezas: la infantería, que estará formada por soldados de toda clase, carros de combate y artillería pesada; la aviación, que únicamente podrá volar hasta las provincias que cuenten con aeropuertos en los que repostar; y los buques de guerra. Podremos mover cada una de estas piezas con total libertad por todo el tablero teniendo en cuenta por un lado los turnos necesarios para alcanzar nuestros objetivos, y las zonas a las que pretendemos viajar. Y aquí hacemos referencia, por supuesto, a los territorios enemigos o regiones neutrales.