Valve presenta uno de los regresos más esperados en el marco de los juegos de acción multijugador. ¿Ha merecido la pena la espera? Comprobémoslo.
Diversión asegurada
Vale más un equipo bien equilibrado y en el que sus integrantes estén bien compenetrados, para lo cual es vital la comunicación entre sus miembros –por voz o texto– que uno en el que haya jugadores excelentes pero abusen de un único tipo de clase o intenten ir demasiado por libre sin contar con el apoyo de los demás. Al principio nos podemos encariñar de un tipo de soldado determinado, pero a medida que vayamos acumulando horas de juego, descubriremos las mieles del resto y aprenderemos a escoger cada uno de ellos en el momento adecuado. La facilidad con la que un jugador novato se hace con el control de cualquier personaje consigue que se enganche desde el primer momento, y os aseguramos que las horas se os pasarán volando delante de vuestro monitor mientras acumuláis puntos que se verán reflejados en las estadísticas y logros integrados en el juego. Dichas estadísticas, además, pueden ser consultadas en vuestro perfil del Steam en Internet, para que cualquiera que quiera las pueda consultar.
Si hay un punto que no podemos dejar de destacar es la diversidad de posibilidades con las que afrontar cada situación. Que un enemigo nos acosa desde la distancia con su rifle de francotirador, devuélvele la moneda con otro francotirador, o lánzale un misil con el soldado, o asume el rol del espía, hazte invisible y apuñálalo por la espalda. Todos y cada uno de los retos a los que nos enfrentaremos contra el enemigo tienen mil y una formas de resolverse, tanto de manera individual como colectiva. Podríamos invertir horas y horas y miles de palabras en contaros lo divertido que es Team Fortress 2, en la cantidad de situaciones variopintas que os arrancará más de una carcajada, pero hasta que no lo probéis por primera vez, no comprenderéis hasta qué punto es adictivo.

Realización técnica impecable
Lo primero que llama la atención del jugador que lo ve por primera vez es su estética de dibujos animados y su refinado diseño artístico. Gráficamente es una delicia para el ojo entrenado, tanto por la calidad de sus modelados y texturas, como por la suavidad de sus animaciones. Team Fortress 2 puede presumir de ser un rápido juego de acción que no escatima en detalles que enriquecen escenarios y personajes para dotarlos de vida. Podríamos resumir el apartado gráfico con una palabra: homogeneidad, ya que tanto carga poligonal, como texturas, sombras, animaciones, luces, efectos de partículas, etc. lucen maravillosamente bien. No hay nada que desentone con el resto y logra plasmar de forma eficiente, siendo al mismo tiempo un regalo para la vista, el contexto gráfico del juego. Y lo mejor de todo es que se mantiene en el gran nivel de optimización que durante todos estos años ha caracterizado el motor Source, con lo que no necesita una máquina de última generación para moverlo con calidad alta y ratio de fotogramas por segundo estables. No veréis nada igual en otros juegos, y menos aún dentro del catálogo de Valve.
El sonido es casi tan bueno como el apartado anterior. Quizá echemos en falta una mayor variedad de voces, pero aquellas que han sido incluidas gozan de una gran calidad. Además durante las partidas podemos realizar provocaciones, abucheos, lanzar gritos de guerra, etc. que ayudarán a sumergirnos y animar al resto de jugadores gracias a su conseguida expresividad. El juego no ha sido doblado al castellano, pero los textos sí están en nuestro lenguaje y no tendremos ningún problema en ese sentido.

Conclusión
Team Fortress 2 ha llegado para ocupar un lugar que muchos tenían vacío en su corazón desde la salida de la primera parte de la saga. Su perfecta combinación de acción vibrante sazonada con un punto de estrategia le confiere un estilo que muchos han intentado hallar sin lograr el equilibrio exacto. Si bien es cierto encontramos un número bastante pequeño de mapas incluidos con la salida del juego, esperamos que la comunidad no tarde en subsanarlo con mapas de calidad, tal y como nos tienen acostumbrados con otros tantos juegos de corte similar. Técnicamente es excelente a todos los niveles, brillando con luz propia su diseño artístico tanto en mapas como personajes. Mucho ha llovido desde la salida del primer Team Fortress; han pasado ya nueve años, y a la pregunta que os lanzábamos al principio del análisis, hoy os podemos responder con un contundente
Sí.