Más espectacular y variado, uno de los mejores juegos de estrategia de la historia recibe su primera expansión en la que descubriremos a una nueva facción dispuesta a terminar con la Guerra Infinita.
Con todo esto, volveremos a disfrutar de unas batallas que nos dejarán con la boca abierta por lo brutales que resultan. Y es que en esta serie podemos avanzar con centenares de tropas hacia las posiciones enemigas y ver pocos minutos después como nuestras fuerzas han sido diezmadas por una mala jugada. En este sentido, las seis misiones de las que consta el juego, que variarán ligeramente en los diálogos y algunas situaciones dependiendo de la facción escogida, resultan fantásticas en todos los sentidos, ya que viviremos como nunca la intensidad y crudeza de la guerra no solo por todas las opciones jugables citadas con anterioridad, sino también porque esta expansión nos ofrece un acabado visual mucho más pulido que el original.
Y es que aunque se trata de una expansión, Forged Alliance ha mejorado notablemente el apartado técnico del título original presentándonos unas unidades y entornos más detallados que en Supreme Commander. En cuanto a las fuerzas de los Seraphim, su diseño resulta de lo más atractivo no solo por ser totalmente distintas a lo visto hasta el momento en la serie, sino también porque su acabado, más futurista si cabe, resulta de lo más espectacular. Como contrapunto, todas estas mejoras a nivel gráfico repercuten en el rendimiento del juego, que ahora resulta más exigente, aunque en equipos de gama media funciona sin ningún tipo de problemas –sin el nivel máximo de detalle, por supuesto-. En cuanto al apartado sonoro, también mantiene el nivel del título original presentándonos una serie de melodías de gran factura que acompañarán a la perfección a la acción: pasaremos de escuchar temas más lentos en los momentos de pausa para después disfrutar de unos temas mucho más moviditos en el fragor de la batalla.

Otro de los apartados que más se benefician de las mejoras implementadas en esta expansión es el multijugador. Y es que gracias a la llegada de los Seraphim, así como la mayor fluidez alcanzada en el sistema de gestión del juego, ahora los usuarios cuentan con un mayor número de opciones de combate a desarrollar de forma más dinámica que en Supreme Commander, lo que en ningún caso significa que se haya perdido un ápice de estrategia o complejidad en el desarrollo de la acción. Simplemente se han hecho más amenas las contiendas. Además, de nuevo el sistema de juego online GPGNet nos permite vivir toda la intensidad de las Guerras Infinitas sin problemas de latencia en la conexión.
Conclusiones
Supreme Commander: Forged Alliance no se trata de una expansión revolucionaria, ni tampoco incorpora una gran cantidad de elementos novedosos que vayan a sorprender a los aficionados del original. Simplemente estamos ante un nuevo capítulo en esta prolífica saga –no hay que olvidar que
ya se trabaja en una versión de la misma para Xbox 360- que incluye un importante repertorio de nuevas unidades de combate, una nueva facción que contribuye a hacer más variadas las contiendas, y ligeras modificaciones en el sistema de juego que mejoran sustancialmente la experiencia jugable. Por lo tanto, todos aquellos que decidan adquirir esta expansión deben tener claro que llega con el único propósito de pulir al máximo la jugabilidad del original, por lo que muchos podrán sentirse decepcionados al no encontrar más elementos novedosos.

Aún así, como decimos, aunque ya comentábamos con anterioridad que se echaban de menos una mayor cantidad de misiones individuales, o al menos la posibilidad de disfrutar de la campaña con la nueva facción, el resultado logrado en esta vertiente de Forged Alliance resulta sorprendente por la épica lograda en el desarrollo de la acción (hay incluso una batalla naval alucinante). Sin duda, ningún aficionado al original debe perderse esta expansión que peca de ser poco ambiciosa y muy escueta a la hora de ofrecer mayores novedades al jugador. Sin embargo, seguimos estando ante uno de los grandes en el género de la estrategia en tiempo real y aunque sea difícil y algo complejo para los más nóveles en este tipo de juegos, la satisfacción de ver cómo centenares de nuestras tropas aplastan al rival no tiene precio.