Rol y estrategia en un título que acaba ahogado por su exceso de ambición y unos serios problemas en muchos de sus aspectos.
El resto del desarrollo de una partida normal, es más mundano. La pantalla típica mostrará una recargada interfaz lleno de datos, números y opciones. La dificultad es excesiva en niveles superiores, llegando a la frustración más extenuante debido a la nula curva de aprendizaje. El tutorial resolverá nuestras dudas al principio, pero al jugador se le echa a los leones con relativa facilidad. Por otro lado, la cámara también nos jugará más de una mala pasada. Por ejemplo, habrá situaciones en las que nos pasaremos un buen rato moviendo a nuestras tropas por el escenario siguiendo con serios problemas toda la acción por una nefasta cámara.

Hay momentos donde nos ha costado horrores poder seguir una batalla, con movimientos tan continuos y ortopédicos, que difícilmente podríamos imaginarnos algo así en los tiempos que corren. Casi parecía que estábamos jugando a uno de los primeros juegos en 3D de la historia.
Técnicamente demasiado justo
No podemos pedirle peras al olmo, ni mucho menos, pero
Stranger bien podría pasar por un juego con más de tres años. No hay ningún aspecto destacable, lo cual hace que sus requisitos a la hora de jugarlo en nuestros compatibles, sean bastante aceptables. Gráficamente, tendremos entornos bastante decentes desde una perspectiva un poco complicada. Las unidades enemigas, nuestros personajes, son sencillos en sus modelados, pero identificables y algo originales en su concepción. Con reservas, eso sí. No pedimos diseños irrepetibles, pero tampoco queremos jugar con monstruitos poco inspirados.
Stranger, como os habréis imaginado, tampoco goza de una buena referencia en el apartado gráfico. Si bien los escenarios son variados, y tiene algo de originalidad en algunos diseños (que no en todos), la cámara lo echa todo al traste.
La perspectiva cenital en
Stranger es claramente un suplicio. No alcanzamos a ver lo que queremos ver, la interfaz estorba y nuestros enemigos suelen confundirse con relativa facilidad entre nuestras tropas lo cual, tampoco ayuda en absoluto. Si bien las texturas, los modelados son bastante decentes, algo tan básico como la cámara, nos ha dejado bastante fríos en ese aspecto.
Si los gráficos no son nada del otro mundo, el sonido tampoco es que sea destacable. Una banda sonora tan paupérrima que no sonará salvo en un par de ocasiones durante todo el juego. Y cuando lo haga nos sonará tan mundana, que ni le haremos caso.
Stranger tampoco es que necesite un órdago a la grande en este aspecto, pero un poco más de ambición al concepto musical no vendría mal. Sobre todo, si nos atenemos a las declaraciones de
FireGlow, que casi se comían al mundo hablando de su planteamiento jugable. Eso sí, en lo referente a la mezcla de sonido,
Stranger si lo hace bien, pues el repertorio de efectos especiales, rugidos, y sonidos extraños, cumple. Cumple sobradamente además.

Conclusiones finalesStranger es todo aquello que no esperábamos ver. Un juego torpe en su desarrollo, aburrido por culpa de una historia que podría haber sido muchísimo mejor, y que se va al traste por culpa de una mala y mal implementada cámara. No se podría haber hecho peor. Corrigiendo quizás esos fallos, tendríamos un juego simple técnicamente, poco arriesgado y lleno de lastres jugables por culpa de una pesada y mal diseñada interfaz. Quizás lo mejor que le podría haber pasado durante su desarrollo (desarrollo más largo como la gestación de un elefante) es que los continuos retrasos y rumores de cancelación se hubieran convertido en realidad. Hacía tiempo que no usábamos tantos descalificativos para un juego, pero
Stranger es tristemente, merecedor de todos ellos.