Un impresionante despliegue de buen gusto, tecnología y refinada jugabilidad.
Además, durante la campaña se puede apreciar una gran variedad de detalles gráficos aderezados con los efectos gráficos de hoy en día que lucen increíbles en nuestro ordenador más potente. Lo más destacable del estilo artístico es que pese al nivel de detalle y a la cantidad de objetos, todas las unidades y construcciones son fácilmente reconocibles, así como todos los efectos gráficos y sonoros aplicados a la respuesta de interfaz ayudan muchísimo a entender qué orden se ha ejecutado o qué está pasando en todo momento.
La banda sonora del juego combina composiciones orquestales, con música licenciada y algunos temas en Midi, que además el usuario puede ajustar a su gusto en muchos casos. La única nota negativa al sonido es el equilibrado de algunas voces, que como viene siendo habitual en esta generación, algunos diálogos suenan con mucho volumen, mientras que otros se pueden escuchar con dificultades, aunque afortunadamente los casos en los que esto pasa son pocos.
Mencionar también, que durante las fases de preparación manejamos las opciones de juego mediante una pantalla en la que con el cursor podemos interactuar, como si fuera una aventura gráfica, usando los elementos del entorno. La mezcla entre la interacción con el mundo y la poca necesidad de ventanas de información superficiales es muy buena, potenciando un entendimiento claro de cómo se usa y permitiendo esa inmersión del jugador tan buena.
Una renovación a la altura de un gran clásico
StarCraft II: Wings of Liberty es un juego que cumple con creces lo esperado. Se trata de un sistema de juego profundo pero sencillo a la vez, con un marcado carácter competitivo en el cual el jugador tiene un gran sentido de la superación, y viene incluído con una red social potentísima que facilita todo lo que durante años se ha probado como necesario para jugar a
StarCraft. Han creado un modo campaña muy sólido y entretenido, que sirve para aprender a jugar y a la vez sentirse en el universo del juego, y llevado a cabo con una elegancia digna de la compañía que hay detrás de este juego. Nosotros hace ya tiempo que no podemos parar de jugar, y seguiremos jugando, porque por el sistema de juego y las posibilidades del editor de mapas, tendremos juego para años, como sucedió con el primero. Y lo hace sin cuotas mensuales, con un sistema online depuradísimo, y multitud de usuarios ya jugando.

Lo único malo es que para poder disfrutar de los modos de campaña de las otras dos razas tengamos que comprar las expansiones, y que todavía falte un tiempo para se publiquen. Quizás podríamos pedir algo para pulir aquí y allá, podríamos pedir que en las partidas multijugador se pudiesen jugar con todas las unidades del modo historia (seguramente eso hubiera complicado mucho el equilibrio de juego), pero hemos de decir que lo que tenemos entre manos nos parece una delicia de jugar tanto solos como acompañados, y que van a ser miles las horas que vamos a estar ahí. Sin duda, un juego impresionante.