Un mercenario. Centenares de enemigos potenciales, y un entorno completamente inestable. Nadie dijo que la guerra fuera un juego de niños.
Decimos que los enemigos son demasiado precisos y con mucha facilidad moriremos. Pero es que aquí también hay que remarcar que conseguir un equipo decente para afrontar este complicado desafío será otra odisea. No ya solo por el nuevo sistema de artefactos, del que os hablaremos a continuación, que en cierto modo resulta mucho mejor que el original, sino principalmente, porque adquirir nuevas armas o medicinas resulta demasiado caro, y difícilmente contaremos con los recursos necesarios para obtener estos preciados bienes. En este sentido, las opciones de personalizar nuestras armas nos ofrecen grandes alternativas, lo que se complementa a la perfección con el mayor número de objetos que podremos recoger en nuestros viajes. Y siendo un apartado que funciona muy bien –notaremos cómo varía el manejo de las armas con los añadidos que les integremos-, al final no lo podremos aprovechar al máximo por la citada falta de equilibrio que los desarrolladores no han logrado alcanzar.

Mira bien por dónde andas
Uno de los aspectos más llamativos de Shadow of Chernobyl fue el contar con una serie de tesoros ocultos, los llamados artefactos, que debíamos encontrar para vender a los comerciantes y así ganar grandes sumas de dinero. El problema es que encontrar estos supuestamente misteriosos artefactos era una tarea relativamente sencilla. Para solventar este problema, GSC ha apostado en esta ocasión por incluir un menor número de artefactos en el mundo de S.T.A.L.K.E.R. y, además, ha hecho que éstos no sean visibles a simple vista. En este caso, tendremos que localizarlos haciendo uso de varios detectores que nos marcarán su posición. Por lo tanto, ahora sí estamos ante unos bienes tremendamente valiosos que nos proporcionarán grandes riquezas –aparte de la satisfacción por localizarlos-. El problema, de nuevo, es que parece que los desarrolladores no han encontrado un punto intermedio, y si antes era demasiado fácil localizarlos, ahora ocurre todo lo contrario.
Por otro lado, gracias a la ayuda de los guías con los que nos encontraremos en cada región del juego, podremos ir de un lado a otro con rapidez y sin ponernos en peligro, algo que en muchos casos nos ahorrará largas caminatas por entornos plagados de enemigos. En este sentido, los nuevos entornos resultan dignos de mención, manteniendo ese toque de desolación visto en el original, aunque sí es cierto que se ha prescindido en exceso –al menos en nuestra opinión- de los niveles subterráneos a favor de las grandes batallas. Eso sí, las nuevas mejoras técnicas aplicadas al motor gráfico del juego resultan fantásticas ya que gracias a las mismas nos encontraremos con unos entornos inmensos, variados, y con un gran nivel de detalles, destacando sobre todo la iluminación ambiental. Lógicamente, hablamos de un título que requiere de un PC potente para disfrutar al máximo de los detalles que ofrece, aunque con un equipo de gama media se mostrará con un buen nivel.
De todos modos, merece la pena disfrutar del juego con un nivel de detalles elevado porque como decimos, a la hora de recrear los escenarios por los que nos moveremos, el equipo de desarrollo ha realizado una gran labor. No obstante, todavía sigue siendo terrorífico avanzar por estos desolados entornos a la luz de la luna mientras de fondo escuchamos extraños ruidos que nos sobresaltarán. Además, la inmensidad de estos parajes, y el hecho de que en cualquier momento podemos encontrarnos con una patrulla de enemigos haciendo una ronda inesperada, potencian todavía más esta sensación de estar ante una gran aventura de terror. Eso sí, tal vez el modelado y la variedad de los personajes con los que nos encontraremos no sea del todo excelente.
Del mismo modo, el apartado sonoro mantiene el nivel con unas buenas melodías que nos acompañarán a la perfección tanto en los momentos de máxima tensión como en las misiones centradas en la acción. El sonido ambiente, si bien no resulta espectacular, tampoco desentonará y logrará sumergirnos de lleno en las contiendas que libraremos. Por último, hay que remarcar que el juego ha sido traducido a nuestro idioma, por lo que no tendremos problemas para disfrutar de la historia que presenta Clear Sky. En este sentido, el argumento y el propio desarrollo de la acción pueden resultar en ocasiones demasiado lineales y simples, desaprovechándose así la oportunidad de ampliar las opciones de libertad del título –aunque como decíamos, podremos resolver muchas situaciones como prefiramos-.
Más no significa mejor
Con todo esto, Clear Sky
sigue siendo una aventura de acción muy buena que sin duda gustará a los aficionados al original. Mantiene todo el encanto visto en Shadow of Chernobyl, y a día de hoy continúa siendo un título especial con un estilo propio, que es algo de lo que no todos los videojuegos pueden presumir. El problema, sin embargo, radica en que el sistema de batallas a gran escala puede llegar a ser frustrante en más de una ocasión por lo comentado anteriormente, amén de ser un título que abandona en cierto modo su componente de terror para centrarse más en las batallas. La falta de equilibrio en otros campos, y que no se trata de un título excesivamente largo -aparte de una serie de bugs que esperamos se corrijan en breve-, le restan también cierto atractivo. Aún así, ningún aficionado al original debería perder la oportunidad de regresar a
La Zona.