| Gráficos: | 7.5 | |
| Sonido: | 8 | |
| Jugabilidad: | 7 | |
| Diversión: | 7.5 |
| Total: | 7.5 |
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Desde hace unos años FX Interactive está trayendo al mercado español títulos desarrollados en el Este, siendo el género de la mayoría de estos la estrategia en tiempo real con un contexto histórico. Sparta es otro de esos juegos, habiendo sido desarrollado por los rusos World Forge y producido por Playlogic. FX ha rodeado, como es habitual en ella, al juego original de notables valores de producción como un gran doblaje al castellano y notables ilustraciones. ¿Pero qué desarrolla exactamente Esparta? Más bien la pregunta sería ¿Te crees con valor para luchar en las Termópilas?
La batalla de las Termópilas, en el 480 antes de nuestra era, supone uno de los hitos heroicos en las guerras de occidente. El sacrificio de las huestes helénicas ante el mar de soldados bajo la égida del rey de reyes supuso un referente lírico para la mayoría de historiadores, poetas y en definitiva artistas. De esas leyendas, de esas historias, se ha construido una mitología reverdecida ahora gracias a la película 300, y cuyo último representante podría ser este Sparta.

El título nos permite jugar con tres potencias de la época (Esparta, Persia y Egipto) a través de campañas personalizadas, que cuentan con una duración competente. Las distintas misiones que componen cada campaña están unidas por secuencias de vídeo, las cuales desarrollan tramas específicas e incluso contextos determinados (en Esparta, veremos las disensiones entre el mando, las revueltas de Ilotas, etc.). Estas secuencias de vídeo sufren un poco por la resolución, aunque consiguen establecer un nexo de unión entre las distintas y variadas misiones. Existen, por otra parte, modos de batalla rápida y en línea, algo que aportará una mayor duración al desarrollo.
El desarrollo de Sparta parte de la ya clásica base de la estrategia en tiempo real: tendremos que recolectar, construir y entrenar respectivamente recursos, edificios y tropas. En este sentido, el desarrollo es muy continuista aún contando con ciertos elementos innovadores. Muchos de ellos están relacionados con las armas y tácticas del juego, pudiendo conseguir en las primeras mejoras sucesivas y en las segundas tendremos tanto la posibilidad de una pausa táctica como el uso de distintas formaciones para la tropa. Las armas tienen otro elemento curioso, y es que el jugador podrá recoger las que porten sus enemigos y hacerlas suyas. Esto no se circunscribe sólo a las catapultas, sino también a las armas de filo y a distancia. Todo ello nos permitirá ver mezclas curiosas, como tropa irania utilizando armas helénicas o a los propios egipcios usando espadas cortas.
Más que aportar estrategia al título, las armas obligan a establecer una mejora constante para hacer frente a todos los enemigos. Esto es, aportan un diferencial pronunciado, poco habitual en este género. Así que convendrá que el jugador se lo piense dos o tres veces antes de llevar a un grupo de espartanos desarmados a esa boca del infierno que serán las Termópilas.

Sparta no es ninguna medianía gráfica, y gracias a un uso correcto de las sombras, un buen poligonizado y el notable detalle de unidades y edificios tiene un competente apartado visual. Bastante optimizado – como suele ser habitual en FX - , cualquier ordenador de hace dos o tres años podrá ejecutar el juego con cierta soltura, lo cual es todo un piropo sabiendo la escasa optimización de los títulos más punteros.
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