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OrdenadorCompra Sniper: Ghost Warrior 2 en FNAC
Lanzamiento: · Género: Acción
También en: PS3 X360
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: City Interactive
Producción:
Distribución: Namco Bandai
Precio: 29,95 €
Jugadores: 1
Formato: DVD
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: Sí
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Sniper: Ghost Warrior 2 para Ordenador

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ANÁLISIS

Análisis de Sniper: Ghost Warrior 2 para Ordenador

Carlos Leiva · 19/3/2013
City Interactive lo vuelve a intentar con una secuela que deja mucho que desear y que parece no haber aprendido nada de su predecesor.
GRÁFICOS
6
SONIDO
5
TOTAL
4
DIVERSIÓN
4
JUGABILIDAD
4
Versión PC. También disponible en PlayStation 3 y Xbox 360.

No han sido pocos los retrasos que el juego que hoy nos ocupa ha sufrido y tras un año de bailes con sus fechas de lanzamiento, City Interactive por fin lo ha puesto a la venta. Muchas eran las promesas que se habían hecho, dentro de las cuales destacaba especialmente la de mejorar y revisar por completo la IA enemiga, la cual era un auténtico desastre en su primera parte. Sin embargo, con el título ya en nuestras manos y tras habérnoslo pasado, no podemos más que preguntarnos en qué se ha dedicado este año de tiempo extra, ya que se queda muy lejos de ser una propuesta recomendable en la que invertir nuestro dinero.

La segunda entrega de la saga estará en las tiendas este mes.
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HD

El arte del francotirador

Empezaremos hablando de lo mejor que tiene Sniper: Ghost Warrior 2: el uso del francotirador. El principal atractivo de la saga se basa precisamente en ponernos en la piel de un soldado experto en el uso de este tipo de armas, por lo que podíamos esperar como mínimo que su funcionamiento fuera creíble y realista, algo que se ha conseguido con creces. A diferencia de casi cualquier juego de acción en primera persona existente a día de hoy, aquí no nos bastará con colocar a nuestro blanco en el centro de la mirilla y disparar, ya que también tendremos que calcular el desvío de la bala según distintos parámetros como el viento o la caída de la misma (esto es especialmente importante para los disparos más largos).

Al mismo tiempo hay que tener en cuenta nuestras pulsaciones, ya que mientras más rápidas sean más se moverá el arma y por tanto más nos costará apuntar. Otras opciones para mejorar nuestra estabilidad serán disparar agachados o tumbados, o aguantar la respiración. Todos esto consigue que nos sintamos como unos auténticos francotiradores y cada disparo supone un desafío distinto. Pocas sensaciones hay más gratificantes en este juego que calcular el desvío de la bala para volarle la cabeza a un enemigo y acertar de pleno.

Eso sí, tenemos que dejar bien claro que esto solo será así en el modo difícil, que es el único en el que no recibiremos ayudas a la hora de apuntar. En cambio, si optáis por normal o fácil, en la mira aparecerá un punto rojo indicándonos el desvío, por lo que solo tendremos que centrar los blancos en ese punto y apretar el gatillo, perdiéndose así prácticamente lo único mínimamente divertido y desafiante que ofrece esta secuela.

Una campaña para el olvido

Por desgracia, todo el trabajo invertido a la hora de recrear el manejo de estas armas cae en saco roto por culpa de la campaña para un jugador. Esta se basa, al igual que en otros tantos títulos, en avanzar por escenarios tremendamente lineales, de esos que no dan opción a planificar estrategias o a salirnos del trazado marcado. Esto no tendría que ser malo si no fuera porque durante las cinco horas que dura repetiremos las mismas situaciones una y otra vez, por lo que la sensación de aburrimiento y monotonía no tardará ni dos misiones en aparecer.

Su esquema básico suele limitarse a avanzar de forma sigilosa hasta la posición de disparo de rigor, localizar los blancos con los prismáticos, matarlos, y seguir para adelante. Al ser todo tan pasillero no podremos planificar ninguna clase de estrategia para afrontar la situación de una u otra forma, y a excepción de un par de momentos todo se limita a seguir el guion establecido. Otro de los momentos más comunes que viviremos serán los de escolta. En ellos nuestro personaje se apostará en una posición de tiro para ofrecer cobertura a un equipo de asalto, sin opción alguna a movernos. ¿Nuestro objetivo? Ir disparando a los blancos que nos vayan marcando y en el orden que nos digan. Olvidaros de tener que buscar las amenazas y de decidir a quién disparar y a quién no, porque si no hacéis lo que os impongan os matarán irremediablemente.

Esto se aplica también a los momentos en los que avanzamos junto a un compañero o en los que recibimos apoyo por radio (que no son pocos precisamente), en los que tenemos que hacer absolutamente todo lo que nos digan y solo abatir a quien nos ordenen. Y ya está, no busquéis mucho más, porque la campaña no tiene nada más que ofrecer además de múltiples scripts muy mal planteados con los que se intenta añadir algo de tensión y espectacularidad fallidamente.

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