Un MMORPG gratuito muy digno que llega ahora en castellano y con una expansión élfica.
Una jugabilidad poco innovadora, pero divertida y ágil
No tendrás ningún problema para subir las dos clases. Hay distintos mapas para cada una, con historias diferentes. La cantidad de misiones que hay en todo el juego es tal que a veces marea. La cifra oficial es de 1.600 misiones, y es creíble. Como es común a casi todo Runes of Magic, las misiones no son innovadoras: recados, matar mobs y recoger objetos centrarán casi todos tus esfuerzos, aunque los desarrolladores te harán también hipnotizar animales para conducirlos a un sitio determinado o rebajarles la vida lo suficiente como para poder encerrarlos en una jaula.
Tal cantidad de misiones hace que tu personaje suba a gran velocidad, sobre todo en los primeros niveles y si empiezas como elfo; avanzarás por el mapa casi sin darte cuenta. Como consecuencia, la historia de fondo queda un poco diluida. Vivir en Candara puede llegar a ser abrumador.
Pero es posible que llegue un momento en que esa rápida subida de nivel se ralentice, ya que Runes of Magic te penaliza cada vez que mueres con una deuda de puntos de experiencia: tropieza con un grupo malo en el Valle de los Enanos o en la Necrópolis de los Espejos y tendrás que dedicarte a completar el cupo de misiones diarias para saldar la deuda y seguir subiendo. Las misiones diarias te recompensan con experiencia y con doblones de Phirius, que puedes usar también como moneda para comprar algunos objetos en la tienda.
La omnipresencia de World of Warcraft en los MMORPGs ha sido definitiva en definir las bases y las reglas de la mayoría de los títulos de rol online que hay en el mercado, y Runes of Magic no es una excepción. Sigue el esquema más popular y familiar para los jugadores en aspectos como la recolección o las profesiones, así como para las subastas o el sistema de gremios. Las estancias también siguen la norma: algunas son para grupos de seis jugadores, otras son libres y otras de raid.
En cuanto al PvP, Sciath, el servidor español, es PvE, y la única opción de pelear contra otro jugador es entrar en la arena o retar en duelo. Cuando esto sucede, un círculo rojo indica el terreno de batalla.
¿Lo quieres?, lo pagas, pero no es necesario
Los mapas son muy grandes en general, y los recorrerás mil veces. Puedes ir andando o con una montura. Hay PNJs que las alquilan durante 15 minutos o dos horas, pero siempre es más cómodo comprartela, para lo que tienes que gastarte diamantes, la moneda del juego que se compra con dinero real. Es uno de los ejemplos de micropagos.
Lo cierto es que Frogster los incluye con sutileza, lo que hace que te sientas cómodo jugando con la opción gratis total y consideres que tu dinero está bien invertido en la diversión justa que deseas al comprar diamantes.
En ningún momento sientes que te estás perdiendo parte del juego si no pagas, y sí se percibe como lógico invertir dinero de vez en cuando en un título que te proporciona buenos ratos. Si tu mochila se llena rápidamente con unos objetos de misión, otros recogidos y multitud de runas, puedes decidir entre llevar únicamente lo imprescindible, o pagar el alquiler de ampliación de mochila con dinero real. El juego muestra su propio valor para cada usuario.
Si quieres tomarte una pausa en tu lucha por Candara puedes optar por alguno de los minijuegos. Algunos se pagan con doblones de Phirius y te recompensan con objetos por matar monstruos avanzando, por ejemplo, sobre un tablero en el Juego de Supervivencia y otros son de acceso libre y te dan simplemente experiencia. Constituyen un cambio agradable de ritmo en el juego y son una muestra de la amplitud del universo de Runes of Magic.
El desarrollador no se ha olvidado ni de los jugadores completistas, para los que hay un inmenso bestiario que debes ir rellenando con las cartas que van soltando rácanamente los mobs. Es doloroso ver a jugadores de nivel 50 ofreciéndose a hacer mazmorras de nivel 25 a cambio de las cartas que salgan.
El mercado de los MMOPRGs es cada vez más amplio, aunque buena parte del público está monopolizado por Blizzard, pero hay alternativas para aquellos que se cansen de World of Warcraft y quieran probar otros mundos, o prefieran incorporarse al rol online sin gastar dinero hasta ver si les gusta el género. Para todos ellos Runes of Magic puede constituir una opción consistente y agradable de jugar.