PEGI +16
OrdenadorCompra Risen en FNAC
Lanzamiento: · Género: Rol
También en: X360
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Piranha Bytes
Producción:
Distribución: Koch Media
Precio: 49.95 €
Jugadores: 1
Formato: 1 DVD
Textos: Español
Voces: Inglés
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Risen para Ordenador

#360 en el ranking de Ordenador.
#2228 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de Risen para Ordenador

Daniel Escandell · 1/10/2009
Una isla para inaugurar este nuevo universo de rol. No temas, no se te hará pequeña.
GRÁFICOS
8.5
SONIDO
9
TOTAL
8.5
DIVERSIÓN
8
JUGABILIDAD
8.5
Versión PC. También disponible en Xbox 360.

A los aficionados al rol les debe sonar tanto la saga Gothic como la decepción que supuso, para muchos, su cambio de manos y los resultados derivados de ello. Pero los creadores de esa saga, Piranha Bytes, nos presentan ahora su nueva apuesta dentro del género que, seguramente, más dominan: el rol.

Descubre este mundo que pronto se abrirá ante ti.
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HD

Risen es la nueva carta de presentación del estudio alemán y, aunque hay que tener en cuenta que esto no es un nuevo Gothic, está claro que se nota que las manos que se esconden tras las líneas de programación son las mismas, aunque alejadas de JoWood (quienes retienen la marca Gothic), para estar ahora bajo el auspicio de Deep Silver.

Los elementos más estereotipados, la verdad, siguen presentes: rol medieval, fantasía… en cierto modo perder esas señas de identidad sería como pedirle a Elder Scrolls o Zelda que se pasen al steampunk. Sí, podría funcionar, pero cuesta imaginárselo. Y es que Risen se mantiene en la tradición del rol europeo, y, por supuesto, dentro de los parámetros que diferencian a la concepción occidental del género frente a los nipones.

Los elementos van a jugar en nuestra contra cuando empieza la aventura, y la embarcación en la que vamos no tiene un buen destino: una tormenta siniestra (y no sólo por la oscuridad de la misma), una criatura surgida del fondo del mar… todo se ha puesto contra el héroe al que tendremos que bautizar nosotros mismos. Por suerte, entre los miembros de la tripulación hay un hombre no menos oscuro con poderes mágicos quien, sin embargo, poco o nada puede hacer contra los insondables poderes que les han llevado a una muerte cierta. Salvándose él mismo y dejando a los demás a su suerte, nuestro héroe despertará milagrosamente en la playa de Faranga, una isla, y escenario de nuestra aventura. ¿Es el único superviviente del desastre?

No hablamos de una isla de reducidas dimensiones, sino de un enorme ecosistema con todo tipo de microclimas, flora y fauna, que garantizará variedad de entornos y muchos peligros que nos acecharán casi a cada paso. Y, por supuesto, no está abandonada: humanos, gnomos, y demás cohorte de criaturas fantásticas, racionales e irracionales, la habitan.

Pronto se presenta ante el jugador a Sara, y con ella el tutorial integrado en el juego con el que aprendemos a desenvolvernos por el sistema de conversaciones, gestión de objetos, y demás elementos necesarios para garantizar un mínimo de seguridad en nuestro pasos. Lo cierto es que se agradece siempre la presencia de estos elementos integrados, y aquí resulta especialmente poco farragoso, aunque un tanto inane para los veteranos en la materia. Del mismo modo, al poco de haber empezado esta aventura ya se nos advierte de algo que será importante -a nivel narrativo y jugable- para nosotros: las decisiones que tomemos marcarán el desarrollo del juego.

Eso potencia la rejugabilidad, y ayuda a que la experiencia de juego sea única, pero hay que tener en cuenta que esto (por otro lado, cada vez más habitual y mejor aprovechado en el rol occidental) puede disgustar a parte del público poco familiarizado con esta vertiente del género (especialmente, los grandes aficionados al rol japonés). En cualquier caso, lo cierto es que nos ha transmitido una sensación muy positiva a la hora de nivelar la libertad para el jugador y las implicaciones de sus decisiones, de manera que consideramos Risen como uno de los títulos más aptos para introducirse en este segmento del rol, sin que por ello implique una pérdida en la profundidad de su desarrollo.