Vuelve la destrucción elevada a su máximo exponente. Red Faction Guerrilla te ofrecerá largas horas de acción y diversión.
El objetivo de Alec no será otro que liberar Marte de la Fuerza de Defensa Terrestre (EDF) y intentar rebajar su incidencia en los diferentes sectores del planeta. Las misiones irán dirigidas a este objetivo primario aunque también intervendremos en otras tareas en colaboración con otros compañeros. Entre estos trabajos también encontraremos pruebas de habilidad, que nos darán beneficios económicos y servirán para potenciar un alzamiento en masa por parte del pueblo hacia la organización que les encierra en campos de trabajos forzados.
El apartado técnico, un gran trabajo
Pese a no obtener un resultado que le diferencie de otros títulos de la misma índole, el rendimiento gráfico se merece una mención aparte. A los excelentes gráficos se les une un motor que permite destrozar gran parte del decorado con lo que la interacción es uno de los puntos fuertes del título. Mientras los usuarios de PC necesitarán de una buena tarjeta gráfica con posibles para tirar de los gráficos y movimientos fluidamente los usuarios de PS3 y Xbox 360 podrán gozar del espectáculo gráfico sin pensar en el software. Además, estos últimos podrán disfrutar de este juego un poco antes que los de PC, que deberán esperar para tener al tercero de la saga en sus máquinas.
Uno de los puntos que más gustará a los jugadores será el de la física. Pese a ser un apartado que técnicamente es muy rebuscado ya que entran en juego muchos ítems científicos, el estudio ha realizado un trabajo sublime en este aspecto ya que el contacto con una edificación, muro, pared o similar hará que esta pueda caerse o mantenerse en pie según le propinemos los golpes. Podríamos decir que todas – o casi – las edificaciones que encontremos a nuestro paso serán "destructibles" al 100% y la maña con la que intentemos destruir un edificio se traducirá en una demolición perfecta o en un auténtico desierto de piedras. En algunas de las misiones, la destrucción de un objetivo pasará por la habilidad de destruir otros para que el efecto dominó haga el resto. El hecho de que un muro pueda caerse al cabo de un rato de haber ejecutado un movimiento destaca mucho más este trabajo, que deja a la suerte de la física el comportamiento de cada elemento sobre el que actuamos.

En el apartado técnico podemos añadir también un buen trabajo en el apartado de sonido. Se cumple con el cometido de un juego así con una banda sonora pasable pero con unos efectos extraordinarios en el momento de los conflictos y las detonaciones. En el apartado de los doblajes también se ha realizado un gran desarrollo realizando un título totalmente doblado a nuestra lengua.