Las aventuras de piratas nunca fueron tan divertidas y desafiantes.
Por supuesto, los novatos en principio no sufrirán el acoso de otros jugadores hasta que no alcancen un nivel aceptable y cuenten con un buen barco. A partir de ese momento, podrán navegar por un mapa global asumiendo todos los riesgos: que los piratas aborden el barco, que una nación contraria lo hunda, etc.
El océano es nuestro hogar
A nivel técnico, esta creación de Flying Lab Software ofrece altibajos como ya os indicamos en las primeras impresiones del juego. Por un lado destacan las enormes opciones de personalización que nos encontraremos, así como los daños sobre los navíos, que se nos mostrarán de forma muy convincente. También resulta destacable el trabajo realizado a la hora de modelar los puertos y ciudades que podremos recorrer, así como el magnífico océano que surcaremos con nuestros barcos. El problema es que el modelado de los personajes, así como sus animaciones, no están a la par y, por tanto, en más de una ocasión el contraste resultará altamente chocante.

Sin ser además un título muy exigente a nivel técnico, Pirates of the Burning Sea presenta una serie de detalles de calidad que sin duda se imponen a las ortopédicas animaciones de los personajes en las batallas. Hablamos por ejemplo de todo lo relacionado con el océano y la navegación, ya que en este tipo de situaciones disfrutaremos de hermosas vistas mientras toda nuestra tripulación se afana en cumplir sus tareas sobre la cubierta. Si nos atacan, como indicábamos con anterioridad, veremos cómo el casco de nuestro barco comienza a llenarse de agujeros, o cómo las telas se desgarran. El problema es que al pisar la tierra, todos estos detalles desaparecen casi por completo y el juego se torna en un título muy austero con unos entornos no demasiado vistosos, algo que nos deja con mal sabor de boca.
A nivel sonoro, el juego presenta un interesante repertorio de melodías muy acordes a la ambientación que se nos muestra con el acompañamiento de unos efectos sonoros más que notables que no desentonarán en ningún momento. En este sentido es de agradecer que los textos hayan sido traducidos a nuestro idioma ya que, como veíamos, estamos ante un título algo complejo en aspectos como la navegación o el comercio, lo que sin duda agradecerán los menos duchos en el inglés. Aún así, no habría estado de más ofrecer un tutorial más claro –o menos denso, ya que nos abordan con largos mensajes de texto- de cara a facilitar el aprendizaje de los conceptos básicos en el menor tiempo posible.

Conclusiones
Sin ser una revolución, Pirates of the Burning Sea se trata de un gran título de rol masivo online que lejos de los clásicos ambientes presentados en este tipo de juegos, nos permite afrontar una aventura trepidante y muy desafiante en la que no bastará únicamente con ser más fuertes que el resto. Estamos ante un mundo vivo en el que la comunidad de jugadores desempeña un papel primordial, sobre todo en el ámbito económico/comercial como veíamos anteriormente. Y es este aspecto, unido a las batallas navales, el que convierte a esta creación de Flying Lab Software en un título tan interesante. Como veíamos, aquí no basta únicamente con tener dinero y unos cuantos amigos, sino que debemos buscarnos la vida para obtener recursos que solamente van a tener nuestros adversarios; y ése detalle va a desencadenar más de una batalla campal.
El problema es que el juego no cuenta con un sistema de combates a pie tan pulido como en otros exponentes del género, y su sistema de misiones, que al menos sí resultan más variadas de lo habitual, se encuentra demasiado limitado por la imposibilidad de recorrer el mundo caminando. Aún así, Pirates of the Burning Sea es una compra más que recomendable para los más veteranos en el género, que sin duda sabrán disfrutar al máximo de todas las virtudes de las que hace gala.