| Gráficos: | 8.5 | |
| Sonido: | 7.9 | |
| Jugabilidad: | 7.5 | |
| Diversión: | 8 |
| Total: | 8 |
| Ordenador > Análisis > Painkiller: Battle out of Hell | Página 1 de 2 Siguiente |
Sí, las fuerzas de infierno no se rinden y van a intentar por todos los medios que tú, Daniel Garner, mueras de la manera más horrible que te puedas imaginar. Es por eso por lo que deberás volver al purgatorio para limpiarlo, de una vez por todas, de toda la escoria procedente del infierno. Aunque desde aquí advertimos que no será un trabajo sencillo ni apto para todos los públicos. Y decimos que no será apto para todos los públicos porque básicamente, Battle out of Hell sigue las mismas pautas ya establecidas por Painkiller a principios de año.
Si hacéis un poco de memoria, recordaréis que en el juego original, nosotros encarnábamos a Daniel Garner; un pobre hombre que fallece en un accidente de tráfico y se ve envuelto en una guerra sin tregua en el purgatorio. Básicamente debíamos ir avanzando de nivel en nivel disparando a todo lo que se moviera. Los puzzles y la exploración se dejaban de lado para centrarse exclusivamente en la acción desenfrenada; lo que hoy en día se conoce como un shooter de la “vieja escuela”. En el tramo final, nos plantábamos en medio del infierno para enfrentarnos al mismísimo Lucifer para después, concluir nuestra aventura quedándonos atrapados allí “abajo” con todos los demonios del mundo. Claro, la historia no podía quedar así y es por eso por lo que nuevamente, volvemos a escribir unas líneas sobre el título creado por la gente de People Can Fly.

Painkiller era un juego macabro en todos los sentidos. Nosotros, con un arsenal de cinco armas de lo más estrambóticas, debíamos ir matando a decenas y decenas de seres con una apariencia que sin duda, no dejaban indiferente a nadie. Pero vamos, lo que nos encontramos nada más comenzar con esta expansión no tiene nombre. La primera localización que debemos investigar es un orfanato. Sí, habéis leído bien. Y sí, seguramente estaréis pensando ya en lo que os vais a encontrar allí.
Según se nos cuenta, los niños cuando mueren a temprana edad, todavía no tienen un “bando” seleccionado: no son ni buenos ni malos. Por tanto, su destino siempre es el purgatorio. La mayoría consigue seguir su camino y viajar al paraíso pero hay unos cuantos que se quedan en el orfanato del purgatorio y como os podéis imaginar… Bueno, veréis niñas que corren en llamas mientras intentan abrazarnos. También habrá otros niñitos que con las sábanas sobre las cabezas, intentarán cogernos para seguidamente, estallar. Pero lo peor está por ver. En las mentes desquiciadas de los desarrolladores, debía existir una versión alternativa de Pinocho porque vamos, encontrarse con niños “Pinocho” que atacan con la nariz… Pero es que además de estos inquilinos tan peculiares, nos encontraremos con una ambientación magnífica. Primero nos encontramos con que el lugar está a oscuras, por tanto, solamente veremos lo que esté al alcance de nuestra linterna. A esto, debemos sumarle los constantes gritos que iremos escuchando mientras caminamos. Y para rizar el rizo, deberemos soportar el acoso de algún que otro fantasma con ganas de matarnos de un ataque al corazón. Así comienza nuestra andadura en esta nueva versión de Painkiller y aquí veremos como todo sigue prácticamente igual que en el original.

La mecánica de juego es bien sencilla: nosotros entramos en una sala, las puertas se cierran y matamos a todos los enemigos que aparezcan. Cuando las puertas se abran continuamos y en la siguiente zona, volveremos a combatir contra todos los enemigos que nos vayan saliendo. Mientras vamos luchando podremos recoger munición y almas. No hace falta que expliquemos para que sirve la munición pero sí que cabría recordar que estas almas las emplearemos, primeramente, para ir restableciendo nuestra salud poco a poco. Pero también debéis recordar que si alcanzáis un número determinado de éstas, os convertiréis en unos “demonios” capaces de terminar con la vida de los enemigos en cuestión de segundos.
Con todo esto, deberéis ir recorriendo un buen número de niveles con unas temáticas de lo más curiosas: comenzamos en un orfanato pero también visitaremos una feria, laboratorios, e incluso Leningrado, donde podremos hacer frente a las tropas del tercer Reich en versión demoníaca. Por eso comentábamos al principio del análisis que éste no sería un juego del agrado de todo el mundo. Aquí estaremos todo el rato disparando y buscando nuevas victimas para seguir ampliando nuestra cuenta de muertes. El que disfrute con la acción desenfrenada sin duda disfrutará de Painkiller y su expansión, pero el que prefiera juegos con algo más de historia y menos acción descerebrada, sin duda deberá decantarse por otros títulos de acción que seguro le agradarán más.
| Y tú, ¿qué opinas sobre Painkiller: Battle out of Hell? | Página Siguiente |



