Sonido
Los efectos de sonido rayan a un gran nivel. El ruido de las armas o de los elementos del escenario al ser destruido, el retumbar de los pasos del Overlord, el sonido ambiente de los escenarios… todos los sonidos aunque no descubren nada nuevo, están perfectamente realizados e implementados. Lo mismo se puede decir de la música, que no quedará en tu recuerdo, pero que con melodías más o menos acertadas según la zona se adapta como un guante al juego. En este apartado cabe destacar sin duda la magnífica localización al castellano: oír a tus pequeñas bestezuelas decir "tesoooorooo", "esto es mío", "esto es para el amo" cuando se reparten el botín, con el justo tono de voz que deberían tener estas criaturillas, no tiene precio.
Adorables diablillos
Nada más comenzar el juego te puedes llevar la sensación de que se trata de un juego de acción donde tú, al mando de tus huestes destructoras, arrasarás con todo sin mayor problema. En poco tiempo te darás cuenta de que se trata de una impresión equivocada ya que el hecho de manejar a tus esbirros y depender de ellos para poder avanzar en la mayoría de las ocasiones, el Overlord poco más hace además de repartir mandobles, le da un aire muy del estilo
Pikmin (el juego de estrategia de Nintendo para GameCube). Tras los típicos prolegómenos del tutorial donde te explican la utilización del mando y manejo básico del juego, llegas al mundo de Overlord al mando de cinco bestezuelas pardas que bajo tu mando serán las encargadas de comenzar las felonías. Este número se irá incrementando poco a poco gracias a diversos animales, que al ser aniquilados producen un ánima que una vez recolectada pasará a ser otro futuro esbirro.

Dependiendo de la clase de ánima que sea producirá un esbirro de una clase u otra. Deberás también localizar y llevar a tu torre las colmenas de cada tipo de esbirro para poder luego disponer de ellos en cualquier momento; y la cantidad total de esbirros que puedes manejar a la vez en el transcurso de juego se irá ampliando según vayas encontrando por las fases unos ítems encargados de tal fin. Además, en este sentido, nos encontraremos con cuatro grupos distintos de esbirros:
Parduzcos: son los esbirros más resistentes y fuertes en el campo de batalla.
Vermejos: de elemento fuego, son inmunes al fuego y pueden atravesarlo o pagarlo. Atacan a distancia con este elemento, pero son muy débiles cuerpo a cuerpo.
Viridios: elemento veneno, pueden atravesar zonas venenosas y destruir plantas que producen veneno. Menos resistentes que los parduzcos, pero se especializan en el ataque sigiloso y por la espalda al enemigo
Zarcos: elemento agua, son los únicos inmunes a tal elemento, especializados en lanzar hechizos y en resucitar a los esbirros caídos en combate.

Jugabilidad
El elemento clave del juego es la utilización de dichos esbirros para avanzar y luchar, debiendo para esto combinar sus habilidades y establecer estrategias de combate que se adapten a cada terreno: podrás dar órdenes conjuntas o a cada grupo de forma independiente y podrás situarlos y moverlos por el escenario con la ayuda estandartes. En ocasiones también tendras que avanzar con tino ya que un error en la elección del tipo de esbirro o en la forma de ataque puede llevar a que en cuestión de segundos todas tus fuerzas hayan sido arrasadas. Existen otras misiones, como conseguir partes de la Torre y objetos para repararla, raptar una querida para que nos haga la vida menos lóbrega y solitaria, etc.