Parte del equipo original de Painkiller nos ofrece un nuevo arcade que mezcla la primera guerra mundial con elementos fantásticos.
Simon habla… y los zombis también
El tema del apartado sonoro pasa por ser lo más flojo de todo el juego. La música aparecerá en momentos muy puntuales, cuando haya más tensión o en los jefes finales y francamente, lo mejor que podemos decir es que pasa totalmente desapercibida. Los efectos de sonido simplemente cumplen, y sin ser malos, tampoco destacan por su calidad.
Sin embargo, lo que más nos llamará la atención son las voces, dobladas al castellano, tanto de nuestro personaje Simon Bukner como de los enemigos. Simon realizará a menudo comentarios jocosos, o se sorprenderá de algunas cosas que ocurren en pantalla… pero los que se llevan la palma son las voces de los enemigos, con mención especial para los soldados zombis que se acercan y te dicen cosas como
"a la mieeeerda" (tal cual), o nos insultan y nos invitan a venir a donde ellos se encuentran. Esas frases tan, digamos, particulares, unido a las voces distorsionadas que les han puesto, consiguen un efecto cómico más que otra cosa. Cuanto menos curioso.
El purgatorio de las cargas
Si hasta ahora hemos descrito un juego, en líneas generales, notable (teniendo en cuenta el género del que estamos hablando), por desgracia, cuando nos centramos en el tema jugable la cosa no acaba de cuajar del todo debido a una serie de fallos y desequilibrios que lastran parte del desarrollo. Para empezar, el tema de los combos y cuerpo a cuerpo que se enlazan con la dinámica de disparos típica del género, pese a ser una gran idea, no se ha llevado a la práctica demasiado bien. Hay demasiadas teclas, resultando complicado y confuso en momentos críticos realizar algunas acciones.
El conjunto pues, de cambio de arma –muy necesaria en algunos momentos-, combos y adrenalina tiene una curva de aprendizaje alta, requiriendo bastante práctica y paciencia. Y si bien el juego globalmente no es muy difícil, si puede tener partes más complicadas como jefes finales, en donde podemos quedarnos atascados hasta encontrar la forma de vencerle. Nada nuevo bajo el Sol. El problema aquí radica que cada vez que muramos, se cargará todo el nivel completo, tardando entre 30-50 segundos en comenzar de nuevo. Si nos matan varias veces seguidas, esas cargan llegan a ser muy desesperantes.
La inteligencia artificial de los enemigos es otro de los puntos flojos de
Necrovision, con soldados bastante torpes, que si bien tienden a cubrirse, en cuanto haces algo inesperado se te quedan mirando sin hacer nada. En lo que respecta a las criaturas del inframundo, sus ataques serán meramente mecánicos, lanzándose a por nosotros en cuanto nos divisen. Tampoco podemos dejar de mencionar algunos "bugs" que nos hemos encontrado como quedarnos atrapados en un hueco o bordes de escenarios sin terminar mostrando polígonos planos.
En el otro extremo, encontraremos en
Necrovision un desarrollo rápido, con momentos muy divertidos y fases bastante largas, normalmente de más de una hora de tiempo de juego. Los desafíos antes mencionados, encontrar todas estancias secretas/artefactos mágicos y el multijugador (con los típicos todos contra todos, equipos o capturar la bandera) lo hacen rejugable. Lástima de no contar con un modo cooperativo que hubiera sido un complemento perfecto y que sin duda hubiera elevado bastante la diversión por el tipo de juego que es.
Conclusiones
Necrovision es a grandes rasgos un buen juego, con momentos divertidos y detalles originales, algo de agradecer en los tiempos que corren… pero que no llega a culminar en un gran juego por los factores citados antes. Ello unido a la poca publicidad que se le ha dado frente a grandes producciones recientes como
Far Cry 2 o
FEAR 2 le hará pasar bastante desapercibido en el mercado. A pesar de ello, por su claro enfoque arcade, sencillo, directo y sin complicaciones, estamos seguros que no dejará de ser una propuesta interesante para muchos de los seguidores de este clásico género. Y es que… matar malvados soldados alemanes mientras un gigantesco dragón sobrevuela el escenario siempre es divertido.