La gran aventura espacial de Bioware llega por fin a compatibles para disfrute de sus fieles seguidores.
Sorprendieron a propios y extraños con un soberbio juego de rol que nos sumergió de lleno en un fantástico universo de ciencia ficción a punto de sucumbir a manos de un despiadado villano. Así, daba inicio la última creación del prestigioso estudio
Bioware, responsables de grandes clásicos dentro del género como Baldur’s Gate, Neverwinter Nights o Los Caballeros de la Antigua República, que se estrenaban en Xbox 360 con un fantástico juego que no dejó indiferente a nadie.
Ahora, seis meses después, llega a compatibles el genial
Mass Effect. El primer título de una trilogía que promete ofrecer grandes alegrías a los aficionados al rol que podrán seguís disfrutando de este magnífico universo repleto de civilizaciones con las que compartir experiencias, planetas desconocidos a explorar, y la última tecnología aplicada al armamento y los medios de transporte.
Mejoras leves… pero eficaces
Una apasionante historia cargada de situaciones épicas y emotivas. Un mundo vivo que se adaptaba a las respuestas de nuestro avatar. Un héroe con un gran repertorio de habilidades especiales que podíamos desarrollar a nuestro antojo, y un sistema de combates francamente espectacular que nos permitía enfrentarnos a los enemigos en intensas batallas con un elevado componente estratégico. Hablar de Mass Effect es hacerlo de un título que logró contentar a partes iguales a los fieles seguidores del estudio canadiense, como a los usuarios menos proclives a disfrutar de este tipo de juegos. No en vano, sus virtudes fueron muchas,
como podéis leer en el completo análisis que os ofrecimos en su momento.
Precisamente,
esta versión del título para compatibles se limita a limar algunos de los principales defectos gráficos del original, y a mejorar de forma considerable
la interfaz de usuario que se beneficia sustancialmente del clásico binomio teclado-ratón. El resto de elementos del juego como argumento, misiones, y desarrollo de la acción se mantienen intactos –con la inclusión de la misión extra
El cielo se está cayendo-. Por lo tanto, nadie debe esperar encontrar novedades sustanciales en esta versión de Mass Effect, aunque sí es cierto que la experiencia de juego puede resultar más satisfactoria, sobre todo en lo que a los combates se refiere.
Como decimos, uno de los cambios más notables con respecto a lo visto en Xbox 360 radica en la nueva interfaz de usuario que no sólo nos facilita enormemente el proceso de apuntado con mayor inmediatez, sino también
amplía las opciones estratégicas del juego al permitirnos impartir órdenes a nuestros dos acompañantes de manera individualizada. En este punto habría que recordar que el sistema de combate de Mass Effect combina de forma acertada los elementos propios del género rol con la lucha en tiempo real característica de juegos tácticos como el reciente
Ghost Recon Advanced Warfighter.

De este modo, durante el transcurso de las escaramuzas, además de tener en cuenta el equipo con el que contamos y las propias habilidades de nuestro avatar y sus aliados, podremos usar a nuestros dos acompañantes para acometer diversas estrategias de combate que nos permitan imponernos a los rivales, que cada vez serán más duros y letales. Lo importantes es que gracias al nuevo sistema de control este tipo de situaciones las resolveremos con mayor rapidez y facilidad, ya que la interfaz resulta francamente buena: en cuestión de segundos podemos situar a nuestros compañeros en el lugar deseado y comenzar a impartir órdenes sin pausar casi la acción, algo que como os podéis imaginar contribuye a potenciar la intensidad de los combates.