Las vacaciones nos gustan todos, tanto a nosotros como a los encantadores Sims. ¿Qué harán estos muñecos virtuales en su tiempo de relax?
Profesiones para todos
Esta expansión incorpora también muchos tipos nuevos como piratas, hombres sabios, bailarines fogosos, conserjes e incluso ninjas. Una de las divertidas profesiones que ofrece el juego es la de pirata, que aunque arriesgada nos servirá para obtener suculentos beneficios a corto plazo. En general, tanto las nuevas profesiones como tipos pretenden aportar más variedad a un desarrollo que en el juego original podría demostrarse limitado por el escaso abanico de profesiones y lugares. Ahora, con los distintos lugares vacacionales, la variedad se amplía todavía más. Será difícil, entonces, que nuestros Sim estén tristes por no salir de vacaciones: ahora cualquiera podrá hacerlo.
Apartado audiovisual
Si bien el motor gráfico sigue siendo esencialmente el mismo, este título es, quizá junto a las expansiones Noctámbulos y Las Cuatro Estaciones, uno de los más trabajados en crear un entorno visual atractivo. Los tres lugares de vacaciones son muy coloridos, totalmente diferentes del clásico barrio Sim y ofrecen chucherías del estilo de barcos piratas y ruinas perdidas. La música acompaña perfectamente las referencias de cada lugar vacacional, siendo claramente tropical en la Playa y orientalizante en la aldea Takemizu. Aparte, las nuevas ropas, objetos y elementos para construcción de hogares aportan una variedad impagable a la experiencia de juego. Acompañando a la música, los efectos de sonido también se adaptan a las situaciones ofreciendo algunos curiosos, basados en las extrañas tradiciones que encontrarán nuestros protagonistas donde vayan de vacaciones.

Taras sin resolver
Aunque esta expansión es una buena ampliación de una experiencia de juego notable, también consolida algunas taras que suponemos se resolverán en futuras expansiones. Lo primero, la elipsis laboral de los Sim sigue resultando irremediablemente en 15 minutos en los que el jugador no interviene. Parece que en las próximas expansiones se va a mejorar esto, pero sigue siendo muy fácil omitir a un personaje en lugar de hacer partícipe al jugador de las acciones del Sim en su lugar de trabajo.
Por otro lado, las múltiples expansiones han convertido a Los Sims 2 en una experiencia de juego repleta de pantallas de carga que interrumpen demasiado la fluidez del juego. La cosa no llega a límites molestos, pero sí parece que EA podría optimizar la carga entre niveles para las próximas entregas. Para terminar, la cámara sigue siendo un poco incómoda, aunque es algo que un jugador avezado puede resolver en apenas cinco minutos. Ninguno de estos problemas arruina la experiencia de juego, más en la expansión – en la cual el trabajo, claro, es secundario- , pero sí dejan un poco de mal fondo que podría ser resuelto en un futuro.

Conclusión
Aún siendo una expansión continuista, la variedad de los entornos que ofrece y la ruptura jugable que realiza (es decir, se pasa de la semana laboral Sim a nada menos que dos o tres semanas libres), la establecen como un buen marco de desarrollo de la jugabilidad original. No es desde luego imprescindible, pero sí aporta unos nuevos elementos y opciones a los que cualquier fanático o fanática de la franquicia no se podrá resistir. Y las nuevas profesiones son geniales, ya que aportan tipos muy curiosos en los barrios normales: ahora podremos realizar fiestas con piratas e incluso bailarines. Es la variedad, en definitiva, la verdadera baza de esta sexta expansión de los Sims. Esperemos que en un futuro se resuelvan algunas de las taras mencionadas, y tendremos casi la experiencia Sim perfecta.