El látigo de Indy golpea la nueva generación.
Una vez completados los primeros niveles para adaptarnos al control, tendremos acceso al núcleo o escenario puente de la aventura, la universidad, pues en dicho escenario tendremos acceso a las fases de cada película, a las salas específicas donde comprar personajes secundarios y desbloquear secretos a golpe de talonario, siempre pagando, como no, con piezas de juguete. La universidad juega el mismo papel que hizo el bar de Mos Esley en el título basado en La guerra de las Galaxias, así que los jugadores más experimentados ya sabrán qué tienen que hacer. Podremos cambiar de personaje a nuestro antojo y así poder beneficiarnos de las diferentes habilidades especiales de cada uno, como por ejemplo el gran salto de Marion o la pala de Satipo, que nos permitirá desenterrar reliquias y objetos secretos, perfectos para completar el juego al cien por cien.

Lego Indiana Wars
Con la mezcla perfecta de puzles y acción, el primer jugador manejará al arqueólogo, mientras que el segundo personaje controlará al compañero correspondiente en función de la parte de la aventura en la que nos encontremos. Al respecto, dicho personaje contará con una habilidad especial que será imprescindible para avanzar en la aventura. Lógicamente, todos los personajes estarán sacados de los largometrajes así que los más fieles a las aventuras de Indy no se sentirán decepcionados en este aspecto. De todas maneras, y para hacer el juego un poco más completo en lo que a originalidad se refiere, durante el juego podremos ver numerosos guiños a la película de Star Wars, con soldados llevando la máscara de Darth Vader o cuando Indy debe entregar el ídolo Hovito, que sacará la cabeza de C3PO para intentar colársela a los malos de turno.
Por otro lado, hay que desatacar que al final de algunos niveles tendremos que luchar contra los enemigos finales que, aunque son bastante fáciles, sí que nos obligarán a pensar en cómo derrotarles de la manera más rápida posible, pues suelen estar acompañados de numerosos soldaditos que irán a por ti, soldados, que por otra parte parecen un poco alelados, pues la inteligencia artificial de nuestros enemigos –e incluso de nuestro propio compañero en el caso de que juguemos en solitario- es bastante cuestionable, con un único patrón de ataque. Esto provocará en más de una ocasión nuestra frustración sobre todo a la hora de resolver puzles al ver a nuestro compañero no realizar su parte del plan, obligando a estar cambiando de personaje cada dos por tres.
Una vez llegados a la universidad principal, tendremos la oportunidad de desbloquear el modo libre, que nos permitirá rejugar todos los niveles que hayamos completado para conseguir todas las piezas Lego, objetos secretos y reliquias de cada zona con cualquier personaje que tengamos en nuestro bando. Cabe destacar que el juego es de lo más rejugable, pues tendremos multitud de objetos escondidos por el mapa que no podremos coger la primera vez que pasemos por ahí, sino que tendremos que volver, con los personajes adecuados para poder coger los preciados extras.

Técnicamente bueno, aunque no rompedor
En cuanto al apartado técnico se refiere, Lego Indiana Jones cuenta con un apartado gráfico bueno, aunque no sorprende en absoluto y menos habiendo visto la anterior entrega basada en los juguetes daneses. Tanto el modelado de los personajes como los distintos escenarios que presenta la aventura están bien caracterizados con piezas Lego, todo de lo más curioso y destructible. Para aquellos a quienes le moleste la falta de sincronización vertical, ese refresco lento de pantalla que hace el juego cuando realizamos un giro brusco de cámara y que molestará a los más perspicaces, hay que decir que el juego tiene la opción de activarlo, aunque sacrificando la fluidez del juego.