Diablo ha vuelto con otro nombre y ambiente pero manteniendo toda su esencia.
Pero como decíamos, disfrutar de este espectáculo tiene un precio, y en este caso muy alto dada la mala optimización del motor gráfico de Hellgate: London. Lo peor es que esto provoca que en determinadas situaciones o momentos del juego pueda resultar francamente injugable por las ralentizaciones que sufriremos, lo que puede frustrar a más de uno. Tampoco la interfaz resulta del todo acertada, sobre todo en lo referente a la gestión del inventario, que a todas luces resulta escaso para la ingente cantidad de objetos con los que nos encontrarnos, o a la representación de nuestro héroe y los ítems que le podemos equipar (puede llegar a ser bastante caótico todo) por lo poco clara que resulta.
En cuanto al apartado sonoro, esta creación de Flagship Studios nos presenta unas melodías de lo más acertadas que nos sumergirán de lleno en el infierno que se nos presenta. En este punto hay que destacar la acertada combinación de piezas más siniestras o calmadas para los momentos de pausa, con los temas electrónicos más cañeros que resonarán cuando nos enfrentemos a las hordas de enemigos. También los efectos sonoros resultan muy espectaculares, ya que por ejemplo, en algunos de los túneles que tendremos que recorrer, escucharemos gritos y rugidos en la lejanía, o las explosiones y disparos retumbarán con contundencia en nuestros altavoces. Las voces de los humanos, por desgracia, no han sido dobladas a nuestro idioma, aunque sí se han traducido los textos, lo que permitirá a los menos expertos en el inglés enterarse de la historia, que no es ningún prodigio, pero sí nos mantendrá pegados al PC hasta completar hasta el final nuestro difícil viaje.

Conclusiones
Como ya ocurriera con el clásico
Diablo,
Hellgate: London se trata de un juego que para muchos puede resultar de lo más simple, ya que se podría definir de forma muy genérica como un título en el que únicament debemos exterminar a los enemigos sin preocuparnos prácticamente de nada más. Sin embargo, como hemos visto, en su interior oculta algo más, y aparte de este éxtasis de muerte y destrucción, estamos ante un juego que prima la exploración, que recompensa a los usuarios más constantes con auténticas joyas a nivel de equipamiento, y que ofrece horas y horas de diversión en su vertiente online.
Las seis clases de combatientes, que resultan totalmente opuestas entre sí, unido a lo divertido que resulta siempre el descubrir nuevas formas de terminar con los enemigos, y por supuesto la posibilidad de afrontar la aventura junto a otros jugadores más son otros aspectos que no podemos dejar de destacar, aunque como vemos también esta obra de Flagship Studios tiene defectos. El principal, la repetición de escenarios que puede convertir en monótonos nuestros viajes por Londres. Pero también la mala optimización del motor gráfico jugará malas pasadas a los usuarios, sobre todo porque en ocasiones la acción se tornará injugable, como ocurre también en su vertiente multijugador (que esperamos sean aspectos que se solucionen con futuras actualizaciones).

Aún así, a falta de que Blizzard decida continuar con una de sus sagas más emblemáticas, este Hellgate: London se trata de una compra imprescindible para los amantes al género. Una genial forma de afrontar este tipo de juegos en un ambiente y época totalmente novedosas, con un increíble repertorio de armas y artefactos defensivos por recoger, y con la posibilidad de exterminar a un bestiario asombroso que nos dejará con la boca abierta en más de una ocasión por lo horripilantes y siniestras que pueden llegar a ser algunas criaturas (pese a que sus nombres suelen ser francamente graciosos). Además, el juego resulta ser un constante homenaje a la serie
Diablo, con la aparición estelar del joven Wart y su pierna de madera, lo que sin duda encantará a los seguidores de esta saga que disfrutarán como nunca de las desgracias de la humanidad.