Llega al PC uno de los juegos más largamente esperados con una impresionante carta de presentación a modo de apartado técnico y jugable.
El Ying y el Yang
Jugablemente hablando, la principal cualidad de la que hace gala
Crysis es la interesante dualidad que plantea. O dicho de modo más sencillo, son realmente dos juegos en uno; con una primera parte de exploración y libertad total de movimientos donde prima la acción táctica y la planificación estratégica con la que abordar cada campamento, base o asentamiento enemigo, y una segunda parte claramente diferenciada con la entrada en escena de los aliens bastante mas lineal, de acción directa y trepidante al más puro estilo arcade shooter. Esto no quiere decir que en los primeros compases del juego no podamos entrar muchas veces arrasando todo lo que se mueva –los poderes de nuestro traje nos lo permiten si queremos, una vez que lo dominemos a la perfección-, pero la infiltración, despiste y engaño (como incendiar una gasolinera o atraer a los enemigos a una caseta para salir por detrás camuflado) es muchísimo más divertido y supone un mayor reto.
Todo esto se traduce en unas 12-14 horas de juego reales jugando bastante rápido… que pueden convertirse en unas 20 si nos lo tomamos con más calma y exploramos/disfrutamos de toda la exuberante isla que tenemos por delante. Longitud que se agradece bastante viendo las 8-10 horas como máximo de la mayoría de juegos de acción actuales. Los tres niveles de dificultad –recomendable empezar en Normal como mínimo- y la novedad de poder guardar partida en cualquier momento (algo que en Far Cry no sucedía) facilitan aún más la jugabilidad y adicción amén por supuesto, de los modos multijugador o el potente editor SandBox que prolonga muchísimo más la vida del juego...

Pero sin duda alguna, destaca lo tremendamente rejugable que es. Y la pieza clave de todo se resume en una sola palabra: libertad. Es todo tan enorme, tan apabullante y a la vez tan real e impactante que podemos pasarnos horas y horas recorriendo totalmente extasiados estos idílicos pasajes, interaccionando con el entorno selvático (romper palmeras, jugar con la fauna, explorar las aguas costeras… y mil cosas más) sin tener siquiera que seguir la propia historia del juego. Eso es lo que realmente hace grande al juego de Crytek.
Conclusiones Finales
La mejor definición que podríamos dar de
Crysis es que es un juego adelantado a su tiempo. Esto conlleva consecuencias positivas y negativas, claro está. Su inteligente diseño de niveles y el amplio abanico de posibilidades que brinda al jugador para resolver cada reto, hacen de él uno de los juegos con mayor propensión a ser jugado una y otra vez en su modo Campaña. Además, la enorme longitud de la isla la hace inabarcable en las primeras partidas. La inclusión de un editor de niveles es un gran acierto para que la comunidad pueda crear y modificar el juego a su antojo, creando obras derivadas de gran calidad y lo mejor de todo, totalmente gratuitas.
El apartado técnico, con gráficos a años luz de los estándares actuales (en detalle Muy Alto, claro), sonido y música de cine -resaltando el excelente doblaje a nuestro idioma-, y un sistema de física e interactividad con el entorno sacado de otro mundo, es lo más exquisito que hemos podido disfrutar durante todo este año. Y es que si hay un concepto para definir lo que
Crysis aporta al mundo de los videojuegos, y particularmente al de los arcades en primera persona, es
experiencia inmersiva e interactiva con calidad cinematográfica (algunos pasajes pueden pasar por fotos) haciéndolo claramente superior a lo que el séptimo arte puede aportar por sí solo.

Pero no es un juego perfecto. Lógicamente la perfección es más una quimera que otra cosa: Necesita de un PC muy potente para poder ser disfrutado a un alto nivel -en todo su esplendor y con altas resoluciones no existe hardware a nivel actual que pueda con él de forma estable y totalmente fluida-, la inteligencia artificial tiene algunos pequeños fallos que creemos podrían ser corregidos, el nuevo modo multijugador es un gran paso hacia adelante en ese campo pero tan sólo dos modalidades en dicho terreno se nos siguen antojando escasas. Y quizás el nivel dentro de la nave alienígena, aunque bello por concepto y gráficos, se puede hacer pesado con facilidad.
A pesar de estos defectos,
Crysis va a marcar inevitablemente un antes y un después dentro del género además de constituir un verdadero punto de inflexión en el aspecto técnico siendo el espejo en el que se tendrán que mirar los próximos grandes lanzamientos venideros. Porque no podemos dejar de recalcar que estamos ante algo muy grande. Parafraseando el lema de la propia Crytek… ¡
Crysis es
Maximum Game!