Llega al PC uno de los juegos más largamente esperados con una impresionante carta de presentación a modo de apartado técnico y jugable.
Nuestro mejor aliado es lo último en tecnología para fuerzas especiales: el NanoTraje. Con él, podemos hacer frente a una serie de imprevistos y salir airosos gracias a su gran versatilidad. Su virtud principal es que permite potenciar determinadas cualidades como son: Velocidad (haciéndonos salir disparados en esplín), Fuerza (con la que saltar más alto o pegar con mayor contundencia), Blindaje (para protegernos en momentos de intenso fuego enemigo) y Camuflaje (que nos hace prácticamente invisibles pudiendo atravesar las líneas enemigas o escapar en situaciones comprometidas). Este traje funciona con su propio tipo de energía y a medida que usemos cualquiera de sus modos especiales, dicha energía se irá consumiendo; recargándose automáticamente cuando no esté en uso.
La salud depende en gran medida del estado del NanoTraje. Si nos hieren de gravedad, es fundamental contar con energía de reserva para recuperarnos lo antes posible gracias al modo blindaje. Tras cubrirnos unos segundos del fuego enemigo, recuperamos la totalidad de la energía. Es la combinación de un sistema muy usado en la actualidad en muchos shooters (Halo 3, Call of Duty 4, Gears of War…) con la particularidad del NanoTraje.

El otro gran aliado con el que contamos en el combate táctico que nos presenta
Crysis son las armas. Podremos cargar con un número generoso de las mismas, si bien es cierto a veces tendremos que sacrificar unas en detrimento de otras. El arsenal pasa por pistolas, rifles de asalto, escopetas de gran calibre, lanzamisiles, granadas y explosivos, rifles de francotirador, etcétera. Además cada una permite acoplarle una serie de accesorios con el que poder personalizarlas. Un gran acierto tanto táctico como de jugabilidad. De este modo, contamos con la ayuda de silenciadores, objetivos de francotirador, linternas, lanzagranadas, punteros láser... Y ahí no acaba todo, cada arma dispone también de distintos modos de disparo y munición -a pesar de ser una característica que parecía haberse quedado en el camino-: tiro a tiro, a ráfagas, dardos sedantes y munición incendiaria son sólo algunos ejemplos. Combinando sabiamente los modos del NanoTraje con nuestro arsenal y accesorios, saldremos airosos de incluso las situaciones más comprometidas.
A todo esto hay que añadir la posibilidad de usar numerosos vehículos en nuestra causa. Y no sólo terrestres, sino también marítimos e incluso aéreos. Además, la mayoría de dichos vehículos está dotado con una potente arma que nos ayudará a apartar molestias del camino. En un nivel, por ejemplo, contaremos con la única ayuda de los VTOL -vehículos aéreos para transporte de tropas y vehículos que pueden aterrizar y despegar en vertical- como medio de transporte y ataque. Otro intenso nivel nos traslada al campo de batalla a bordo de un tanque para tratar de pararle los pies al obstinado enemigo.
Encuentros en la Tercera Fase
Durante la primera parte del juego, nuestro principal objetivo es avanzar atravesando las defensas del ejército norcoreano, comandado por el temerario General Kyong, para rescatar al grupo de investigadores. Esto provoca que pueda pecar al principio de monotonía, pues la mayoría de situaciones serán muy parecidas entre sí. Sin embargo, se ve aliviado por el hecho de la gran libertad que tenemos a la hora de realizar los objetivos y, por supuesto, porque no todo será matar humanos.

A medida que avanzamos, tanto nuestro equipo como nosotros mismos, vamos comprendiendo que hay algo más en la isla que está atacando por igual al ejército enemigo y al nuestro propio. Es un enemigo implacable con un objetivo claro: conquistar a la especie humana. Los primeros encuentros son de carácter fortuito y muy rápidos, casi imperceptibles (aunque bastante impactantes). Pero al final nos meteremos de lleno hasta el fondo, y nunca mejor dicho en una trepidante aventura de ciencia-ficción pues durante un nivel visitaremos las profundidades del núcleo de la nave nodriza alienígena. Es una de las representaciones más inquietantes que hemos visto nunca al respecto en un videojuego (compartiendo podio con la fase "Cortana" de Halo 3), y moviéndonos por un increíble entorno de gravedad cero, nos parecerá estar nadando bajo el agua. Hasta algunos enemigos se asemejan a medusas por su forma de moverse. Podríamos describir el entorno como belleza letal.