Desde Ucrania nos llega una inquietante y original juego que transcurre en un barco soviético totalmente congelado.
Silencio Sepulcral
Mientras que el apartado gráfico tiene algunas lagunillas, no podemos decir lo mismo del sonido, que resulta redondo en todos los aspectos. Los FX está perfectamente plasmados: chirriar de puertas oxidadas, los abundantes sonidos metálicos del barco o al golpear bidones, el incesante goteo del agua… y sobre todo, el viento, un viento gélido que no para de azotar el barco constantemente. Se ha optado además por no incluir música alguna, opción que nos parece perfecta, dejándonos tan sólo escuchar los ecos lejanos y huecos de los distintos compartimentos y camarotes del "Viento del Norte" durante el transcurso de la aventura. El juego por cierto, está fabulosamente traducido y doblado –de lo mejorcito de los últimos meses- a nuestro idioma.
Miedo pasado por agua
Resulta muy interesante (y necesario), encontrarse de vez en cuando con juegos "híbridos" como este, que mezclan elementos de terror y acción en primera persona de forma bastante notable. Los flashbacks y el Echo Mental de Alexander, introducen de manera sensacional puzles que a su vez nos consiguen sumergir más en toda la misteriosa trama que rodea al rompehielos "Viento del Norte". Todo ello unido a un manejo bastante sencillo e intuitivo hacen de
Cryostasis un buen juego… que por desgracia atesora también algunos puntos negros jugables, que si bien no llegan a arruinar el juego, echan por tierra gran parte del trabajo.
Para empezar, el diseño general del juego es bastante lineal. Pese a lo laberíntico del barco, con multitud de pasillos y compartimentos, casi siempre tendremos que ir avanzando por un "itinerario" fijo, quedando un margen prácticamente nulo para la exploración –incluso mucho de las puertas estarán cerradas o bloqueadas-. Por ello a menudo tendremos la sensación de que vamos continuamente de un punto A al B. Este hecho además, se traduce en un desarrollo algo monótono conforme avanzamos por los distintos niveles (que serán 18 para ser exactos).
El otro lunar que posee
Cryostasis radica en lo tremendamente fácil, en líneas generales, que resulta. La mayoría de puzles en los viajes al pasado de Alexander no plantearán problema alguno en su resolución; tampoco el enfrentamiento con la mayoría de enemigos –que por cierto, poseen una IA malilla- nos pondrán en serios aprietos a lo largo del desarrollo de la aventura, exceptuando los últimos niveles. Este último detalle provoca además que parte del miedo y angustia que pudiera provocar el juego quede algo diluido.
Conclusiones finales
A pesar de todo lo comentado en el apartado anterior,
Cryostasis no es para nada un mal juego, y en determinados aspectos resulta un título bastante interesante y original. Pero también estamos seguros que no gustará a todo el mundo, pudiendo parecer un juego de desarrollo lento y en algunos momentos, monótono. Quizás el problema radique en que muchos usuarios tomen este título como uno de acción en primera persona más, esperando un desarrollo de acción, frenético y vibrante, cuando realmente se requiere un "tempo" más pausado.
En ese aspecto,
Cryostasis vuelca toda la atención en el conjunto de historias/tramas que lo rodea y en la gran tensión-ambientación. Mención especial para esa sensacional mezcla, de inquietante soledad que transmite el barco fantasma en el presente, con el de un navío vivo en el pasado, que nos parece realmente atractiva y digna de mención. Y es que, aún con sus fallos (algunos como la optimización, graves aunque esperemos que solucionable) nos sigue pareciendo un juego distinto, absorbente a ratos y una experiencia original que quien pueda, no debería dejar de echarle un vistazo.