Desde Ucrania nos llega una inquietante y original juego que transcurre en un barco soviético totalmente congelado.
Pero aquí no acaba la cosa. El verdadero atractivo durante el transcurso de la aventura y que ciertamente resulta bastante original, radica en la habilidad psíquica que posee nuestro protagonista
Alexander, denominada
"Echo Mental". Dicha habilidad nos permitirá viajar al pasado gracias a la capacidad de poder introducirnos en la memoria de los numerosos cadáveres de los tripulantes que iremos encontrándonos en el barco y revivir su vida, justo en los momentos antes de que éste la perdiera, pudiendo así enmendar el error o fallo que tuvo y que lo llevó irremediablemente a tan trágico final.
Una vez que hemos descrito los principales elementos de la trama que conforma el juego, podríamos definir
Cryostasis como una especie de mezcla entre los géneros del
Survival Horror y juego de acción en primera persona. Y es que en determinados detalles recuerdan claramente a títulos como
Bioshock,
Condemned o incluso
Penumbra sobre todo en lo que se refiere a ambientación oscura y a la vez inquietante.
Ponga una estufa en su vida
Si acabamos de comentar que la oscuridad será uno de los aspectos que más marcarán la aventura, el hielo y por tanto, las bajísimas temperaturas será sin duda alguna el otro factor clave. Tanto es así, que una de las prioridades de nuestro personaje protagonista será ir aumentando la temperatura del barco, totalmente congelado, a base de ir encendiendo dispositivos tales como bombillas, generadores eléctricos o estufas de resistencia eléctrica que ayuden a caldear algunos de los gigantescos compartimentos, salas y camarotes que iremos visitando. Dicha misión, tal como acabamos de decir, no será para nada algo secundario o de mero adorno, puesto que de ello dependerá nuestra propia vida tal como ocurría en el arcade
Lost Planet de Capcom.

De este modo, dispondremos siempre de un marcador esférico situado en un lateral de la pantalla que mostrará dos barras circulares rojizas: una con la temperatura ambiente y otra con nuestra propia temperatura corporal. Evidentemente, a más barra rellena, mayor temperatura. Así, si por ejemplo entramos en una estancia totalmente congelada, la temperatura ambiente –con su barra correspondiente- estará prácticamente agotada lo cual hará que inexorablemente nuestra barra de temperatura corporal empiece a disminuir poco a poco. Si en ese lugar no existe ningún tipo de fuente de calor y permanecemos durante mucho tiempo allí, acabaremos casi siempre muriendo víctimas del intenso frío. Por el contrario, si estamos en una sala en la cual existen, por ejemplo, bombillas incandescentes o estufas eléctricas, la temperatura ambiente será notablemente más alta (detalle que se reflejará en dicha barra) y acercando nuestras manos a dicha fuente de calor, recargar nuestra propia barra de calor corporal.
Secundariamente, también habrá en dicho marcador otra barra circular de color amarillo que reflejará nuestra resistencia (podría decirse que es la clásica "stamina") que aunque no será fundamental en las habilidades de nuestro ya de por si lento protagonista –algo por otro lado lógico teniendo en cuenta el entorno helado-oscuro en el que nos movemos-, sí permitirá movernos con algo más de velocidad durante algunos segundos.