PEGI +16
OrdenadorCompra Crusader Kings II en FNAC
Lanzamiento: · Género: Estrategia
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Paradox Interactive
Producción:
Distribución: Steam
Precio: 39,99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: Sí
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Crusader Kings II para Ordenador

#198 en el ranking de Ordenador.
#1162 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de Crusader Kings II para Ordenador

Carlos Leiva · 28/2/2012
Paradox Interactive firma su mejor juego hasta el momento con un título de gestión nobiliaria que hará las delicias de los fans del género.
GRÁFICOS
8
SONIDO
8.5
TOTAL
9
DIVERSIÓN
9
JUGABILIDAD
9.5
Versión PC.

Si hay una compañía desarrolladora que sea bien conocida por realizar títulos de estrategia con una profundidad jugable fuera de toda duda, esa es sin duda Paradox Interactive. Gracias a ellos hemos podido poner a prueba nuestras dotes de mando en diversos periodos históricos de la humanidad, ya sea en el antiguo Imperio Romano, en la Edad Media o en el siglo XIX. En el caso que nos ocupa con Crusader Kings II, volvemos a viajar a la Baja Edad Media en un título donde los chicos de Paradox han invertido toda la experiencia que han acumulado durante estos años, dando como fruto su mejor juego hasta la fecha.

Conquista la Edad Media.
Compartir
HD

El poder de las dinastías

El primer cambio y más notable que se ha introducido en esta entrega respecto a la original, es que ahora nuestra prioridad no va a ser dirigir una nación para llevarla a lo más alto, sino que nuestro objetivo será el de controlar a una dinastía para hacerla la más poderosa y cumplir todas las ambiciones que nos propongamos. Como os podéis imaginar, esto es algo que afecta a las propias bases de su jugabilidad, lo que nos obliga a enfocarlo todo de una manera muy distinta, dándole un sabor muy distinto al juego y obligándonos a cambiar el chip respecto a lo que estamos habituados.

Así por tanto, podremos empezar en cualquier fecha comprendida entre 1066 y 1337 (la partida acabará en 1453). En función del periodo en el que juguemos, el estado de las distintas dinastías será uno u otro, así como sus personajes. A partir de aquí, podremos seleccionar a cualquier señor cristiano que tenga como mínimo un condado bajo su poder, para así poder empezar a dar rienda suelta a nuestras ambiciones políticas. Como es de esperar, dependiendo del poder inicial que tengamos, la dificultad de la partida será mayor o menor, aunque no será el único condicionante, ya que nuestra posición geográfica puede plantearnos más o menos dificultades. Por ejemplo, tener tierras junto a una frontera musulmana puede ser algo bastante problemático si no tenemos cuidado.

Hemos mencionado que solo podemos escoger a dinastías cristianas, por lo que a menos que esto cambie mediante algún tipo de contenido descargable, nos quedamos sin poder controlar a una familia musulmana o de otro tipo de religión, lo que es una pena, ya que estamos seguros de que el cambio de enfoque podría haber dado muchísimo juego y aportado mayor profundidad todavía si cabe a su jugabilidad.

Para aumentar vuestras probabilidades de éxito os recomendamos pasaros primero por el tutorial que se incluye antes de saltar a una partida real, aunque es bastante engorroso y está planteado de una manera muy poco práctica, por lo que los recién llegados a esto de la estrategia quizás tengan dificultades para hacerse con todas sus mecánicas y elementos a tener en cuenta, los cuales no son precisamente pocos.

Una vez en juego, tal y como hemos estado comentando en las líneas anteriores, tendremos que preocuparnos del bienestar de nuestra familia, por lo que esto significa que si para conseguirlo y cumplir nuestras metas el pueblo tiene que sufrir, será un mal necesario. Aunque también hay que tener cuidado con esto, ya que si los ciudadanos no están contentos pueden instigar una revuelta, y si no sabemos atajarla rápida y efectivamente, nuestra reputación entre el resto de familias caerá en picado.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es el del orden jerárquico entre los distintos señores, ya que dependiendo de nuestra posición tendremos que rendir cuentas ante alguien que esté por encima nuestro o recibir ingresos de quienes estén por debajo. Para conseguir escalar puestos entre los distintos títulos nobiliarios el principal requisito será el de ir aumentando nuestro número de tierras, con el fin de reclamar nuestros derechos.