El tiempo de las conspiraciones y oscuras tramas políticas ha terminado. El telón de acero ha caído dando paso a una devastadora guerra entre la URSS y la OTAN.
También ayuda mucho la buena inteligencia artificial que presentan nuestros enemigos y aliados, que responderán de forma eficiente al desarrollo de los combates y a nuestras órdenes, aunque en algunas ocasiones nos encontraremos con alguna que otra situación que no estará bien resulta por la inteligencia artificial. Valgan como ejemplo esos enemigos que nos atacarán si nos acercamos a los mismos pero que, en caso de salir huyendo porque nos están machacando, se replegarán hasta volver a su posición anterior (lo lógico sería que nos siguieran hasta poner fin a nuestra vida).

En cuanto al apartado técnico, Codename Panzers: Cold War muestra un acabado francamente bueno, con unos escenarios de grandes dimensiones y notablemente detallados que destacarán por el altísimo grado de interacción que presentarán. En este caso, para que os hagáis una idea, podemos derribar a bombazos cualquier edificio o estructura que encontremos a nuestro paso, viendo como además estos elementos reaccionan de forma realista (una gran grúa puede caer sobre un bloque de edificios y derribarlos, o un helicóptero en caída libre causar graves daños sobre una vivienda). Igualmente, nuestros tanques aplastarán cualquier elemento del entorno que se cruce en su camino, con detalles tan destacables como las chispas que saltarán cuando los postes del tendido eléctrico caigan frente a nosotros.
Los efectos de luces y partículas también rayan a un nivel altísimo, destacando éstos por su realismo y espectacularidad. Así, efectos como las explosiones, que lanzarán un fogonazo de luz que salpicará a todo el entorno para seguidamente dejar una gran e intensa columna de humo sobre la zona, resultan increíbles, del mismo modo que los efectos climatológicos como las lluvias torrenciales o las intensas nevadas que reducirán considerablemente la visibilidad en el campo de batalla. Todos estos elementos muestran el gran potencial que ofrece el motor gráfico Gepard 3 desarrollado por Stormregion que, tal vez, peca de una falta de detalle en las unidades de combate, aunque éstas siguen estando a un muy buen nivel. También el juego resulta exigente en sus requisitos, sobre todo si queremos disfrutar de la acción con el máximo nivel de detalle. De todos modos, los usuarios con equipos de gama media disfrutarán del juego sin mayores problemas con un buen nivel de detalle.
A nivel sonoro, el juego ofrece un resultado más irregular. Por un lado, la contundencia de las explosiones, los disparos, y el rugir de los tanques resulta fantástica, pero aquí se echa de menos un mejor acompañamiento musical, algo discreto en líneas generales, aunque cuenta con melodías bastante acertadas, y la falta de voces durante el transcurso de las partidas (los diálogos entre soldados y nuestros objetivos se presentan a través de diálogos escritos). Los textos, eso sí, han sido traducidos al castellano.

En definitiva, Codename Panzers: Cold War se trata de un muy buen juego de estrategia en tiempo real que no muestra deficiencias en ninguno de sus apartados pero que tampoco ofrece nada que no hayamos visto antes. Por eso, aunque disfrutar de la intensa acción que ofrece el juego resulta de lo más gratificante, en todo momento no dejaremos de pensar que ese tipo de situaciones ya las hemos vivido con anterioridad, algo que pesará sobre todo en los más veteranos en el género. Aún así, al precio al que ha sido distribuido en nuestro país (19,95 euros) se trata de una compra más que recomendable tanto para aficionados a la estrategia como para todos aquellos que quieran dar el primer paso al género.