Deja el escudo, el hacha y las espadas a un lado y prepárate para vestirte con mallas de colores chillones y antifaz a juego.
Por último, cabe decir que en el juego contaremos también con las misiones conjuntas que ya hemos visto en otros juegos del género, como el ya citado
Warhammer Online. Estas misiones aparecerán en nuestro registro una vez pasemos por una determinada zona del mapa (las zonas de cada misión que llevemos a cabo, por cierto, vendrán marcadas por un círculo u otro tipo de señales visibles en el mapa del juego), pudiendo tomar parte de ellas junto al resto de jugadores que estén en la zona una vez hayan comenzado. Cada cierto tiempo, se pondrá en marcha en esa zona determinada la misión en conjunto, comenzando de nuevo unos segundos después de haber acabado por completo. Estas misiones están divididas en diferentes actividades, cada una de ellas más complicada que la anterior y, por tanto, cada una de ellas requerirá que colaboremos más con nuestros compañeros de juego que las anteriores. Por último, al finalizar estas misiones, se mostrará una tabla de puntuaciones y recompensas, distribuidas entre los participantes según su grado de participación en cada uno de los estadios de la misión.
Gráficos y sonido
El apartado gráfico del juego es espectacular, teniendo en cuenta que se trata de un juego multijugador masivo, claro está. El colorido de personajes y escenarios, así como las posibilidades de edición de personajes que tenemos a nuestra disposición, sorprende al más pintado. Por otro lado, los escenarios son espectacularmente grandes, y cuentan con detalles de gran calidad en determinadas zonas, como la espectacular Millenium City: un auténtico gozo para la vista, sobre todo al dirigir nuestra mirada hacia los fondos de escenario, los cuales, ciertamente, han sido muy cuidados.
Pero no todo son alabanzas: en algunos momentos del juego, las animaciones no están todo lo bien desarrolladas que cabría esperar, y el juego cuenta con bastantes defectos en las colisiones, por lo que no es de extrañar que nuestro personaje se quede bloqueado en más de una ocasión, nunca mejor dicho,
entre la espada y la pared. Pese a todo, los desarrolladores del juego está aún arreglando entuertos y complementando parches que solucionen la mayoría de estos problemas, con un servicio de atención técnica, ciertamente, digno de elogio. Cabe decir, por último, que, lamentablemente, los requisitos técnicos que demanda el juego no están a la altura de todos los jugadores, sobre todo en lo que se refiere al motor gráfico del mismo (desarrollado por los mismos
Cryptic Studios), por lo que deberemos, en la mayoría de los caso, de reducir la calidad gráfica del juego o la resolución en pantalla del mismo a favor de una mayor velocidad y soltura en la experiencia jugable.
La música del juego, por otra parte, a pesar de estar bien desarrollada y contar con temas épicos de instrumentación orquestal muy acertados para el tipo de aventuras a las que nos enfrentaremos, es un tanto reiterativa y, lamentablemente, no se deja oir demasiado durante la acción del juego. Aún así, el juego cuenta con un registro de efectos de sonido y de voces envidiable, aunque por desgracia ninguna de éstas últimas la podremos escuchar en español...
Conclusiones
Champions Online es, sin duda, un soplo de aire fresco al género del rol masivo en línea. El concepto de juego es ligeramente diferente al que estamos acostumbrados a ver en el género, aunque sólo por determinados detalles que bien podrían pasar por alto a los no iniciados en el mismo. Pero donde realmente el juego marca la diferencia es en las posibilidades que ofrece su editor de personajes y, sobre todo, en la diversión que destila por los cuatro costados. Encontraremos un montón de misiones diferentes, dispuestas de manera que la acción del juego resultará frenética, sin darnos opción a aburrirnos por estar siempre haciendo las mismas cosas. La liga de Campeones ya no es sólo futbolística: los súper-héroes han tomado el control del universo internáutico, dispuestos a devolver la paz al universo a toda costa. Y nosotros los acompañaremos encantados, sin duda.