Burnout Paradise se estrena en compatibles con la mejor versión de este frenético juego de velocidad.
Obviamente, aparte de esta modalidad multijugador, también podremos disfrutar de las partidas en línea contra ocho jugadores más en las clásicas modalidades de choque y velocidad, o simplemente podemos dedicarnos a dar vueltas por la ciudad mientras charlamos con nuestros amigos. Entre estas modalidades, como decíamos, se incluyen algunas de las vistas en las actualizaciones del juego para consolas, como
Stunt Run, en la que nuestro objetivo será el de conseguir el mayor número de puntos en un tiempo determinado;
Road Rage, que enfrentará a dos equipos de usuarios en el que uno tratará de alcanzar un punto de la ciudad mientras el restante trata de impedirlo; y
Marked Man, que es la versión multijugador de Supervivencia (un jugador huye mientras otros tratan de sacarlo fuera de la carretera).
Otro aspecto realmente llamativo lo encontramos en la posibilidad de disfrutar de
toda la acción en dos monitores distintos, lo que aumenta notablemente la espectacularidad de este título que ya de por sí resultaba sorprendente a nivel técnico, y que ahora además presenta ciclos de día y noche y cambios climatológicos realmente llamativos. En este sentido, a nivel técnico el juego sigue resultando espectacular en todas sus facetas. Por un lado, destaca el modelado de los vehículos, con un estilo que evoca a las grandes marcas europeas, americanas y japonesas, y sobre todo la capacidad de destrucción que muestran los mismos. No en vano, a día de hoy pocos títulos pueden igualar a la obra de Criterion a la hora de mostrar accidentes y las consecuencias de los choques. Máxime si tenemos en cuenta que todas estas secuencias se muestran a cámara lenta y con planos de lo más espectaculares.
También el diseño y nivel de detalle de Paradise City resulta increíble, no resintiéndose en ningún momento el motor gráfico, algo importantísimo en un título como éste en el que la velocidad resulta extrema. La música y el DJ que nos acompañará constantemente mantienen este alto nivel, con temas míticos como
Paradise City, de Guns N’Roses, que casan a la perfección con el frenetismo que propone el juego. Por último, hay que destacar en este punto que el juego funciona con fluidez incluso en equipos de gama media con un nivel de detalles elevado, lo que resulta muy de agradecer.
Tampoco podemos obviar el
nuevo sistema de control que presenta el título, que lógicamente ha sido adaptado al control con teclado y ratón. Y en este caso, no podemos hablar tan bien de Burnout Paradise, básicamente porque el resultado no es satisfactorio: el juego resulta menos preciso con este sistema de control, resultando casi obligatorio el conectar un mando para sacarle todo el jugo a la obra de Criterion.
Conclusiones
En definitiva, Burnout Paradise se trata de un fantástico juego de velocidad que
ningún aficionado al género debería dejar escapar. Ha tardado un año en llegar con respecto a consolas, pero bien es cierto que lo hace con la versión más completa actualmente del mismo, con un motor gráfico fenomenalmente adaptado a los compatibles, y con toda la comunidad de usuarios con la que cuenta esta plataforma dispuesta a sacarle todo el jugo a la obra de Criterion. Como decíamos, Burnout Paradise ya se trataba de una compra imprescindible en consolas, y ahora lo es también en PC.