El último episodio de la saga nos llevará por una frenética historia donde las conspiraciones religiosas nos depararán más de una sorpresa.
Ha aumentado la variedad de puzzles en comparación con el tercer episodio, así como la lógica de los mismos. Los famosos puzzles de cajas siguen presentes, aunque en menor medida. Un nuevo elemento que se une a nuestras opciones a la hora de resolver un puzzle será la PDA de George, que nos dará la opción de llamar por teléfono a distintos lugares, leer las notas con los avances realizados, o entrar en un sistema de hackeo de redes informáticas por medio de un minijuego de corte clásico, que nos dará la opción de conseguir algún tipo de información adicional.

Respecto a las conversaciones, será un elemento presente en todo momento e a lo largo del juego. Al entablar una conversación con un personaje tendremos en la parte inferior de la pantalla un menú con los distintos temas posibles identificados con un dibujo relacionado. Será indispensable mantener diálogos largos y persistentes, recurriendo en algunos casos a repetir un tema varias veces hasta dar con la respuesta que estábamos buscando. En general el desarrollo de los puzzles, bien sea por medio de conversaciones o de interacción con objetos se basará en esto mismo, tener paciencia, grandes dosis de observación y persistencia. Antes de dejar el tema de las conversaciones cabe señalar que los diálogos seguirán manteniendo la genialidad y comicidad de siempre, con alguna escena realmente memorable como la que podemos comprobar en la demostración del juego en la tienda de salami.
En cuanto al apartado gráfico, que corre a cargo de la compañía Sumo Digital, podemos decir que es una evolución de lo visto en el anterior capítulo, "El Sueño del Dragón". El modelado de los personajes ha mejorado notablemente, con un mayor y mejor poligonaje, así como unas animaciones que sin llegar a ser excelentes cumplen con su cometido. Un punto realmente conseguido es el realizado en torno a las expresiones faciales de los personajes. Lograrán expresar de forma realista todo tipo de emociones con su simple gesticulación. Una pena que el resto del cuerpo no consiga llegar al nivel que podemos ver en los rostros. Los escenarios serán de un tamaño importante y variados. Mejoran ligeramente lo visto en el tercer episodio, aunque siguen pecando de falta de elementos en ellos si los comparamos con los clásicos escenarios de los dos primeros juegos de la saga (en dos dimensiones), que contaban con una recreación de escenarios sobresaliente.
Respecto al apartado sonoro se podría hablar largo y tendido, y así ha ocurrido en las comunidades de jugadores de habla hispana, debido a que en esta ocasión se ha prescindido por primera vez en la saga de doblar el juego, hecho que ha suscitado importantes debates debido sobretodo a la cuestionable calidad del doblaje castellano. Sea como fuere, y dado que debemos ser objetivos con lo realizado, la realidad es que el doblaje en inglés, con el actor Rolf Saxon en el papel de George, es a todas luces satisfactorio. En general la interpretación de todos los personajes encaja con los mismos y con las distintas situaciones, por lo que más allá de una queja relativa al desconocimiento del idioma inglés, el apartado concerniente al doblaje es muy bueno. En cuanto al resto de sonidos, podremos contar con diversos efectos sonoros bastante conseguidos, así como una banda sonora que no suele resaltar demasiado y permanece por normal general en un discreto sonido de fondo, aunque en las ocasiones que toma mayor protagonismo se desprende gran calidad.

En conclusión, El Ángel de la Muerte es una gran aventura gráfica que retoma las características clásicas de los juegos point&clic donde prima por encima de todo los diálogos y los puzzles. Con un apartado gráfico competente y un apartado sonoro de calidad (aunque en inglés), esta última aventura de la saga se convierte en una compra obligada para los amantes del género, aunque no demasiado aconsejable para primerizos en las aventuras debido a su alta dificultad.