Un regreso continuista, pero lleno de calidad, a la ciudad sumergida de Rapture.
Visualmente,
BioShock 2 añade mejoras, pero son marginales. El trabajo técnico y el artístico resulta limitado, sobre todo porque se nota en exceso que bebe de su primera parte, y aunque esto no es malo (sobre todo porque el original ya estaba a gran altura), lo que sorprendía hace unos años, no lo hace tanto hoy en día. Rapture sigue siendo un lugar inhóspito, y los paseos por el exterior, fuera de la protección de las cúpulas de la ciudad submarina, son una buena experiencia estética. Continuista, no logra aportar nada relevante en este terreno, ni en el plano estético ni en el técnico.

El sonido sigue esa misma línea: las voces en castellano son buenas, y la ambientación del audio muy lograda, sobre todo cuando aprovechamos un buen equipo de sonido, pero la música se nota también continuista en extremo. Se adapta muy bien a las situaciones más tensas, como los enfrentamientos más duros, o los más misteriosos y angustiosos, pero podría haberse apostado por buscar algo diferente que le distinguiera de su primera parte, ya que se iba a reciclar buena parte del trabajo de entornos, diseños de enemigos, y demás.
Desde luego, una cosa a tener en cuenta, y que habla bien del trabajo hecho por los programadores, es que cuando apostamos por el multijugador no se nota ningún tipo de paso atrás en su aspecto técnico. El modo multijugador no nos propone nada realmente novedoso, pero viene decidido a cumplir con un viejo anhelo de los seguidores de la serie, pues nos lleva atrás en el tiempo para jugar en plena guerra civil de Rapture, el conflicto que la sumió definitivamente en ruinas. Como es cada vez más habitual se ha optado por introducir rangos para conseguir más poderes (plásmidos y tónicos) y armas para nuestro personaje, que ya no será un Big Daddy, lo que nos vendrá bien en las partidas más duras. Asimismo, se ha trabajado en añadir más variedad de armas y plásmidos, por lo que se trata de un modo bien elaborado, con opciones suficientes para cumplir con las necesidades multijugador de sus compradores, pero difícilmente conseguirá imponerse -o equipararse- con otros importantes títulos multijugador.

Conclusiones
BioShock 2 esconde algunas sorpresas en su desarrollo, sorpresas jugables muy interesantes, que, sin embargo, no resultan tan impactantes como en la primera parte, ni tampoco tan sustanciales. Pero ahí están, y parece que puede convertirse en la marca de la casa en cuanto a esta saga. El juego nos propone una buena historia, y un modo para un jugador cohesionado, bueno, pero continuista en exceso, pese a depurar múltiples aspectos. Resulta demasiado familiar al llevarnos de vuelta a Rapture, de vuelta al pellejo de un Big Daddy, de vuelta a decisiones morales -con un trasfondo simplista a no poder más- y de vuelta a muchas más cosas; los cambios y novedades muestran que se ha hecho un buen trabajo para mejorar la experiencia de juego en la escafandra, algo que ocupaba relativamente poco espacio de su primera parte, y que -por supuesto- necesitaba muchísima depuración para funcionar como el elemento jugable principal de esta entrega. En cuanto al multijugador, cumple con lo esperable, pero desde luego no es el punto más importante del título, aunque sí se trata de un añadido bien trabajado y capaz de dar muchas horas de juego adicional.