Infiltración, estrategia y habilidad en la notable adaptación del juego de Ubisoft para PC ¿A qué esperas para viajar al Jerusalén de las Cruzadas?
Assassin’s Creed pide como consecuencia un ordenador con unos requisitos altísimos. No es discutible el doble núcleo, menos la RAM, pero es bien cierto que podría haberse optimizado para tarjetas gráficas de menor potencia (las que vienen en los ordenadores de serie). Esto reduce en demasía su espectro de usuarios, y aunque –afortunadamente- se ha optimizado un poco en relación a la beta (sobre todo en bajas resoluciones), la cosa podría mejorar con algún parche.

Cambiando de tercio, el sonido ofrece una notable atmósfera sonora unida a una banda sonora ambiental y un magnífico doblaje al castellano que permite al jugador integrarse en la trama y seguir las cambiantes motivaciones de Altair.
Control versátil
La versión original de Assassin’s Creed combinaba botones para realizar las distintas acciones, siendo en ocasiones bastante confusa. Esto ha cambiado en ordenador, ya que ahora usaremos el ratón para girar la vista y el teclado para movernos. El uso también del teclado para las acciones libera un poco al jugador de las combinaciones, tan engorrosas, y permite una acción más rápida. Por otra parte, la cámara es más precisa usando el ratón, algo que estaba un poco mal implementado en la versión para consolas. Quizá la única tara es una pérdida de inmediatez a la hora de actuar, algo que resiente un poco las secciones de habilidad pero en ningún caso hace al título injugable. El combate, mejorable en cierto sentido, continúa siendo un tanto confuso, pero esta vez los blancos se pueden fijar de manera más sencilla, algo que los jugadores menos avanzados agradecerán.
Difícil y largo
Aquellos que quieran pasar rápidamente la trama de Altair lo tendrán difícil, ya que el juego cuenta tanto con una notable dificultad como un número largo de misiones, tanto de la trama principal como secundarias. De hecho, la curva de dificultad puede ser un tanto alta para el jugador primerizo, aunque luego las misiones siguen una curva bien enlazada. En fin, como en cualquier juego de infiltración, el combate directo es la peor opción y el desarrollo se basa en esconderse, planificar el ataque y salir corriendo una vez realizado. Todo ello sin que nos vean ni los enemigos, ni los guardias ni algún espectador curioso que nos quiera incriminar. En el caso de ser descubierto o planificar una huida, tendremos que acudir a los edificios, a los tejados, para guarecernos y realizar la clásica huida propia de las películas de aventuras. Todo el sistema de saltos está magníficamente implementado, y en ningún caso parece una sección impostada; es quizá uno de los mayores y poco reconocidos éxitos de Assassin’s Creed.

Conclusión
Conversión notable, Assassin’s Creed ofrece en PC todos los elementos del original con una mayor resolución y un control menos confuso. Aparte, se incluyen nuevas misiones que de seguro ampliarán la vida jugable del título para el jugador avezado. ¿El problema? Quizá volver a jugar el mismo título otra vez en PC es un poco monótono, y hubiera estado bien haber ampliado la trama principal de alguna manera. Ahora bien, esto es un fallo menor y desde luego relativo al lado de la tara del desarrollo, la cual es la escasísima optimización para ordenadores medios. Algo mejorada respecto a la Beta, es a pesar de todo escasa y obliga a unos requisitos mínimos excesivos para el jugador común. Así que cualquiera que quiera jugar este título deberá tomarse muy en serio los requisitos recomendados si quiere que su experiencia de juego sea fluida.